24 mudanzas

traslado

Sí, por el momento me he mudado 24 veces. Algunos de esos traslados fueron dentro de la misma ciudad; otros fueron internacionales. Algunos tuvieron lugar cuando yo aún vivía sola; otros se están produciendo ahora e implican a toda mi familia.

Algunos de mis amigos sufren mucho cuando se enfrentan a una mudanza. Para ellos, el traslado representa caos, mucho trabajo, pesadillas y dolor.  Y tienen razón, eso es lo que es… para ellos.

Para mí, un traslado es una gran oportunidad para conocer a nuevas personas y nuevos lugares, para limpiar mis armarios y deshacerme de las cosas viejas. Sí, es mucho trabajo, pero el resultado final es muy agradable.

Cuando me traslado lo hago siempre con la esperanza de tener una vida mejor, un mejor entorno o una nueva aventura. Asentarme en un nuevo lugar es como recibir un regalo envuelto: todo un mundo de misterio, sorpresa y anticipación.

Eso es lo que significa un traslado… para mí.

Y tú, ¿cómo abordas los desafíos y los cambios? ¿Cómo los enfocas, como aquellos que temen el traslado o como yo, que siempre espero lo mejor?

Algunas personas temen los traslados por la gran cantidad de preparativos que creen que entrañan. Yo no planifico mucho. Simplemente lo hago. “Pero debes planificar para no tener problemas después,” me dicen. Pues no lo hago. Y ya me he trasladado con éxito 24 veces. No planificar demasiado a mí me funciona.

Todo en la vida está abierto a interpretación. Todos lo interpretamos todo como podemos. Ninguna interpretación es mejor que ninguna otra. Las interpretaciones son nuestra manera de ver y comprender la realidad.

También todo en la vida se puede hacer de muchas maneras diferentes. Todos lo hacemos todo lo mejor que podemos. Ninguna manera es mejor que las demás. Algunas maneras podrían parecer más eficientes o rápidas pero, quién sabe, quizá esa persona necesite tomarse las cosas con calma y ese ritmo sea el perfecto para ella… Ninguno de nosotros sabe qué es lo óptimo. Solo sabemos qué nos funciona a cada uno.

Disfruta de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart