¿Aceptar, perdonar, olvidar…?

werty
Todos tenemos historias en nuestro pasado que nos persiguen. Algunas de ellas simplemente se niegan a dejarnos y desaparecer entre lo que se fue. Parecen perseguirnos y viajar de vuelta a nuestro presente una y otra vez, sin importar dónde estemos. Tiran de nosotros hacia atrás y nos hacen sentir como ya nos sentimos con anterioridad.

Entonces, ¿cómo las podemos dejar ir? Intentamos perdonar. Intentamos olvidar. Intentamos aceptar. Pero, ¿es eso suficiente?

Puedes aceptar, perdonar e incluso olvidar y aún así sentirte mal respecto a un episodio de tu vida. Aunque perdones y olvides, si hay algo que te recuerda aquel hecho del pasado, el sentimiento negativo volverá y te engullirá. Entonces, ¿qué más hace falta? Lo que hace falta es soltarlo, dejarlo ir. Si aquello que ocurrió permanece en tu interior, te seguirá haciendo daño. Tal vez incluso llegue a enfermarte a largo plazo. Porque en realidad no se ha ido. Permanece latente. Espera volver a la vida. Espera que lo vuelvas a sentir y lo revivas.

Para que algo realmente se desvanezca del todo, permítete recordar el evento y revívelo. Siéntelo con toda su fuerza, permitiendo que las emociones negativas te conquisten y dándote la oportunidad de sentirlas con todo tu ser hasta que ellas mismas agoten su energía. No luches contra los sentimientos ni las sensaciones. No las cuestiones. Ni siquiera las analices. Simplemente deja que sean lo que son, siéntelas completamente. Deja que exploten en ti y que vivan en tu interior todo el tiempo que deseen (aunque, créeme, no suele ser mucho.) Solo entonces desaparecerán los sentimientos y el evento original de verdad de tu vida. Para no volver.

Aceptar, perdonar y olvidar solo pueden completarse cuando soltar y dejar ir también forman parte de la ecuación. No te guardes nada dentro. No mires hacia otro lado diciéndote que los sentimientos negativos no están ahí. No te digas que todo está bien solo porque crees que es bueno perdonar. No lo alejes de tu mente con la esperanza de olvidarlo. Tu cuerpo lo recordará. Tu cuerpo lo mantendrá vivo y lo volverá a traer a ti cada vez que ocurra algo similar.

Si realmente quieres que algo se vaya para siempre, abrázalo, experiméntalo en su totalidad y permite que se disuelva con su propia energía. Entonces, y solo entonces, se desvanecerá para siempre.

Disfruta de la vida… de toda ella, J.

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