La eterna sonrisa

Hace unos pocos días por fin conseguí ponerme en contacto con una amiga de quien hacía mucho que no sabía nada. Haría unos 30 años que no nos veíamos pero Facebook nos permitió volver a encontrarnos. (¡Gracias, Face!)

Charlamos durante horas, intentando ponernos al día. ¡Estaba tan contenta! Y todavía me dejó más feliz cuando me dijo que me recordaba con una eterna sonrisa en la cara. Yo siempre había creído que fui una adolescente gruñona y sin sonrisa y mi amiga me acababa de decir que esa impresión que tenía estaba equivocada.

Sonreír es una parte muy importante de mi vida. Es lo que hago de forma automática en casi todas las situaciones: cuando conozco a alguien, cuando me pongo en ridículo, cuando me siento incómoda… Es por eso que tantos rusos me miraban de una manera tan graciosa cuando vivíamos allí. En su cultura, sonreír en público sin un motivo claro es un síntoma de idiotez. 😀

Sin embargo, a mí siempre me ha ayudado un montón. Sí, es cierto que algunas personas se sienten ofendidas o insultadas si te diriges a ellas con una gran sonrisa en la cara. Lo siento, chicos, vosotros os lo perdéis. El resto del mundo, una inmensa mayoría, lo aprecian y responden mucho mejor .

Esa es mi experiencia.

Disfruta de la vida, J.


¡Sueña, sueña, sueña!

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Mi profesora de alemán em preguntó hace unos días cómo se puede uno sentir optimista al final del año (que es cuándo ella mira atrás y decide si el año le ha resultado fructífero o no.) Le contesté que hace falta tener sueños siempre. Una vez alcanzas un sueño, debes buscar otro u otros nuevos que sustituyan al viejo. Y cuanto más sueños tengas, más ganas de vivir tendrás.

Los sueños son el motor de empuje detrás de nuestros esfuerzos diarios. Si tienes sueños, intentarás estirarte para alcanzarlos; si no los tienes, acabarás encogiéndote en tí mismo y dejarás de esforzarte.

Creo que los niños tienen mucha más vida que los adultos porque tienen todo un montón de sueños. Muchos adultos no tienen ninguno, y se niegan a tenerlos.

Una vida sin sueños es como una carrera sin meta o como una escalera sin peldaños.

La felicidad no se alcanza únicamente al cumplir un sueño, sino por el camino. Cada pequeño paso en esa dirección nos aporta algo de felicidad. Si perseguimos nuestros sueños estaremos creando activamente momentos de felicidad para nosotros mismos.

Así que sueña, sueña por la noche mientras duermes y sueña despierto. Cuanto más sueñes, más tendrás que esperar con ilusión. Cuanto más sueñes, mayor serán tus oportunidades de ser feliz.

Disfruta de la vida, J.