Humanología para parejas 3 – Ámate primero

¿Cuántas veces te han dicho que el egoísmo es malo? ¿Que siempre debemos poner a los demás por delante? Lo siento, ¡no estoy de acuerdo! ☺️ Permíteme que te explique mis motivos…

 

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Humanología para parejas 2 – Las creencias personales

Este es el segundo artículo de mi serie: HUMANOLOGÍA PARA PAREJAS. Muchas personas me preguntan cómo abordar una relación para convertirla en sólida y estable. Estos artículos os brindan algunas ideas y perspectivas que espero os ayuden a comprender algunos de los aspectos importantes de las relaciones de pareja.

Cuando un ser human nace, nace sin creencias. Las creencias las deducimos de las experiencias que comenzamos a tener después de nacer: de lo que vemos, oímos o vivimos. Así, muchas de las experiencias que tenemos provienen de la infancia, de nuestro entorno o de nuestras familias. Por ejemplo, habiéndome criado en España, las voces altas y ruidosas eran para mí algo normal, que se aceptaba como parte de lo habitual, pero cuando viví en Rusia descubrí que allí esas mismas voces altas se consideraban de muy mala educación.

Todos los seres humanos necesitamos creencias. Las creencias son nuestros cimientos y nos llevan a ver el mundo tal y como lo vemos. Unas creencias fuertes denotan unos cimientos sólidos. Cuestionar nuestras creencias provoca incertidumbre, inseguridad y dudas. Existen creencias en todos los campos de la vida. Las podemos agrupar en conceptos temáticos:

  • Creencias familiares: las creencias compartidas por los miembros de una misma familia
  • Creencias sociales: las compartidas por los componentes de la clase o del grupo social en el que crecemos o vivimos
  • Creencias religiosas: las que se derivan de la religión que nos enseñaron en casa o en la escuela
  • Creencias culturales: las derivadas de nuestro entorno étnico o nacional
  • y muchas otras

Todo ser humano ve el mundo a través del filtro de sus creencias. Algunas de esas creencias ni siquiera somos conscientes de tenerlas; con el tiempo se convierten en subconscientes y simplemente asumimos que el mundo es tal y como lo percibimos. Las internalizamos tanto que se convierten en lo normal. Entonces, al establecer relaciones, el conjunto de creencias personales, religiosas, culturales y otras que tenga cada uno de los miembros de la pareja afectará al modo en el que se enfoque y mantenga esa relación. Así, si uno de ellos cree que la única manera de mantener la relación es de forma abierta y libre y la otra persona cree que solo se puede si hay absoluta devoción a tu pareja, antes o después tendrán dificultades.

Cuando las creencias no son obvias, algunas personas las ignoran y siguen adelante. Esto provoca problemas sin resolver en las parejas.

Para que una pareja sea sólida y estable, cada uno de sus miembros deberá conocer sus propias creencias y compartirlas con la otra persona a fin de facilitar la comprensión mutua. Saber qué opina tu pareja, aunque sea distinto de lo que tú creas, te ayudará a comprender sus posturas y sus opiniones. Eso no implica necesariamente que tu pareja se vaya a convencer de que tus creencias son las correctas, pero comprender de dónde venís es un primer paso adelante en el crecimiento en pareja.

¿Cómo puedes descubrir cuáles son tus creencias, si algunas de ellas son subconscientes? Yo recomiendo el siguiente ejercicio que se puede hacer de manera individual y después compartir sus resultados, o algunos de ellos, con la pareja.

Durante un par de semanas, lleva siempre contigo una libreta y un bolígrafo. También puedes usar el sistema de grabación del teléfono. Cada vez que te escuches diciendo alguna de las siguientes frases:

  • Creo que…
  • Me parece que…
  • Supongo que…
  • Puedo/no puedo…
  • Debería/no debería…
  • y todas las que se les parezcan,

anota lo que hayas dicho en tu libreta. También puedes anotar todos los pensamientos que tengas que comiencen por esas mismas frases. Después de dos semanas, repasa tus notas. Representarán muchas, si no todas, tus creencias.

Una vez conozcas tus creencias, comparte esa información a voluntad con tu pareja. Intenta encontrar en qué se diferencian sus creencias de las tuyas. Pero no las cuestiones. Como primer paso, limítate a reconocer tus creencias y las creencias de tu pareja. Comprender cómo vemos el mundo es un paso muy grande en el crecimiento humano. Comprender cómo lo ve tu pareja te puede explicar porqué a veces chocáis tanto.

Basándote en las creencias que has identificado, pregúntate entonces: ¿cómo espero comportarme en una relación? ¿Cuál es para mí el comportamiento “correcto”? ¿Cómo espero que se comporte mi pareja? ¿En qué difiere su comportamiento de mis expectativas? ¿Puedo vivir con esa diferencia y aceptar que mi pareja se está comportando según le parece correcto, según sus propias creencias? ¿Cómo me comporto yo que choca con las expectativas que mi pareja tiene de mí? ¿Puede mi pareja vivir con la diferencia que hay entre lo que espera y mi auténtico comportamiento? Las respuestas a estas preguntas te aclararán mucho dónde estáis tú y tu pareja en vuestra relación.

La mayoría de las creencias no se pueden cambiar a voluntad. Requieren de un proceso más complejo. Es por eso que te recomiendo que reconozcas tus creencias y las de tu pareja y que trabajéis juntos en aceptarlas. Si descubres una creencia en tu pareja con la que no puedes convivir, intenta explicarle tus motivos. Tu pareja los puede aceptar o no. Debatir abiertamente las creencias que están limitando vuestra relación podría llevaros a una comprensión más profunda del otro. Esa comprensión suele resultar suficiente para desbloquear una relación avance.

Si no resulta suficiente, esa creencia que está bloqueando vuestro desarrollo, sea una creencia tuya o de tu pareja, me temo que no va a desaparecer por sí sola. Siempre creará fricciones. Es muy importante ser también conscientes de esta realidad. Una vez lo sabéis, ambos deberéis decidir qué más queréis hacer. En este punto, os podría resultar de mucha utilidad contar con los servicios de un humanólogo. El trabajo al que nos dedicamos incluye ayudar a otros seres humanos a identificar, cuestionar y cambiar creencias de todo tipo.

En resumen, trabaja en tus creencias a la par que tu pareja trabaja en las suyas. Después compartidlas y comentadlas. Con eso tal vez sea suficiente. Si descubrís que seguís realmente atascados, solicitad a vuestro humanólogo que os ayude. Después de todo, toda creencia es personal y por ello complicada de manejar 🙂

Mientras tanto, recuerda disfrutar de la vida… de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora de éxito y reconocida conferenciante internacional. Síguela aquí:

 


Terrorismo en el mundo

Muchas personas viven hoy aterrorizadas. Algunos provocan terror por diferentes motivos. Los hay que aterrorizan porque:

  1. necesitan sentirse mayores, más grandes, más fuertes que los demás
  2. creen que necesitan vencer a sus enemigos para realmente ser quienes son
  3. creen que el mundo les debe algo que nunca van a recibir
  4. es la única voz que creen tener

Por lo que, en esencia, quienes aterrorizan no son más que matones adultos, personas que se sienten inseguras y pequeñas y necesitan pisar a otros para sentirse de alguna manera más grandes. Necesitan golpear, matar, acosar o destruir y liberar su rabia para sentir que merecen la pena. Al final, solo son un puñado de seres humanos desgraciados, tristes, insatisfechos y amargados.

Si reacciono como ellos, si me vuelvo contra ellos y les doy violencia e ira, me convertiré en alguien como ellos. Devolveré el golpe para de alguna manera, sentirme más fuerte o más grande que ellos, o para vencerles o para cobrarme la deuda que siento que han adquirido conmigo al atacarme primero. Si mi reacción es como sus acciones, nada me diferenciará de ellos.

Por el contrario, yo me pregunto. ¿Por qué? ¿Cómo puede un ser humano sentirse tan triste, tan mal, tan poco amado para necesitar destruir a otros a fin de ser más grande, más fuerte o escuchado? ¿Qué estamos haciéndonos como especie que provoca tanta inseguridad, tantísimas creencias limitantes entre tantas personas? Porque eso es exactamente lo que está causando este terror: las creencias de algunos. Cuando los terroristas, los asesinos, los violentos y los matones vienen al mundo, no llegan cargados de odio, no tienen creencias destructivas. Pero algo ocurre en sus vidas que les hace creer todo lo anterior: necesitan ser más grandes, vencer a otros, y todo lo demás.

Si me vuelvo contra ellos y golpeo siguiendo su ejemplo, estaré confirmando sus creencias: ‘¿Ves? ¡Teníamos razón!’ es lo que sentirán y dirán.

Yo no quiero hacer eso. Así se ha estado comportando la humanidad desde hace muchos eones. Eso es lo que ha perpetuado esas creencias una y otra vez. Al revés, yo quiero ofrecerles una perspectiva diferente. Yo quiero demostrarles que existe otra visión.

Yo elijo dar mi amor al mundo, no mi odio. Elijo compartir mi apoyo a todos los seres humanos, a quienes ven y a quienes no, en lugar de devolver el golpe. Si nuestra especie se uniera contra todas las muestras de odio, si todos apoyáramos a quienes sufren, si todos compartiéramos amor en lugar de pisar a otros para ser nosotros más fuertes, si no aplaudiéramos a quienes están en la cima sobre otros… si todos compartiéramos amor y nos preocupáramos por los demás… los matones no existirían.

Os mando mi amor,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora de 4 libros y reconocida conferenciante internacional. Síguela aquí: