Choque cultural

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Hace casi dos años me trasladé a Suiza tras haber vivido en España, Estados Unidos, Polonia, Francia, Rusia… de alguna manera me siento como una expatriada profesional que va de país a país.

Antes de comenzar a viajar de forma tan intensa trabajaba como intérprete simultánea y traductora. Hoy, allá donde vivo, intento aprender el idioma local, por lo que conozco varios idiomas y culturas. También me considero una persona bastante abierta.

Pero aún así me llevo unas cuantas sorpresas culturales y lingüísticas. Interpreto las situaciones basándome en lo que sé del mundo y, como solo puedo ver el mundo de esa manera, espero que los demás entiendan las cosas de una forma parecida a la mía.  Todo lo interpreto según mi propia visión personal del mundo.

Pero cada uno de nosotros tiene su visión del mundo porque las visiones del mundo se basan en las experiencias y aprendizajes personales. Por lo tanto, no pueden existir dos visiones del mundo que sean exactamente iguales.

Las diferentes culturas e idiomas añaden un componente extra a esta ecuación.

Permíteme que te ofrezca un ejemplo…

Una amiga mía alemana me contaba no hace mucho que todavía se siente bastante incómoda cuando se va de compras por la suiza germanohablante. Debido a su educación, no le gusta charlar por puro compromiso y valora mucho su tiempo. Cada vez que  tiene que comprar algo aquí, quien le atiende le saluda animadamente y, cumpliendo con la etiqueta helvética, le habla sobre el tiempo y otros temas insustanciales. Mi amiga intenta que la conversación se limite a qué quiere comprar pero el vendedor o vendedora siempre insiste. Después de obtener el objeto deseado, el ritual pasa a la fase del agradecimiento y la despedida… en total un mínimo de entre 15 y 20 minutos.

En esa situación, ella siente que el vendedor está siendo un maleducado por hacerle perder su preciado tiempo, a la par que el tendero piensa que quien es maleducada es mi amiga por no actuar socialmente como hacen los suizos estando en Suiza.

Aquí no ha un problema lingüístico sino cultural. Esa barrera cultural está formada por las diferencias que existen entre la visión del mundo del vendedor y la de mi amiga. Ninguno está intentando ser maleducado. Pero ambos perciben al otro así.

El verdadero problema en esta situación surge cuando uno o ambos se sienten heridos u ofendidos. Aunque ninguno está intentando ser maleducado a propósito, los dos se sienten ofendidos. La única manera de evitar este tipo de choque cultural consiste en comprender que todos tenemos nuestros propias visiones del mundo y que todas las personas lo hacen lo mejor que pueden dentro de esa compresión personal.

El vendedor NO puede comprender que mi amiga no está siendo maleducada sino que creció pensando así y mi amiga NO puede ver que el vendedor está siendo educado al estilo suizo.

La próxima vez que te sientas herido u ofendido por algo que haga alguien en tu país adoptivo, piensa en esto y en las visiones del mundo que todos tenemos y concede a esa persona el beneficio de la duda. Tal vez te ahorre muchos momentos infelices 🙂

Disfruta de la vida… de toda ella, J.