El baúl de los recuerdos

Last FridayNight! (1)

Los buenos recuerdos existen para que los atesores y utilices cada vez que quieras.

Todos podemos elegir qué recuerdos guardamos y cuáles dejamos marchar y olvidar. Muchas personas se quedan los malos con la esperanza de aprender de ellos y evitar situaciones similares. Pero eso yo no lo entiendo del todo. La situación ya se produjo. Aprendiste la lección. O no. ¿De qué te sirve guardar el recuerdo y volver a él una y otra vez? Si ya aprendiste, ¿qué objeto tiene? Y si no, ¿qué te hace creer que esta vez sí aprenderás? El recuerdo no va a alterar lo que realmente ocurrió, ¿verdad? Es como volver a ver una película o leer un libro otra vez. ¿Necesitas repetirlo para recordarlo? Déjame que te confiese que yo soy una de esas personas que casi nunca repite, sobre todo si no me gustó la primera vez.

Algunas personas se guardan los malos recuerdos para poder seguir castigándose con ellos por algo que hicieron mal. Al revivirlos, esperan expurgar su culpa. Pero los recuerdos no cambian los hechos que los produjeron. Y si solo cambiamos cómo los recordamos, ¿no nos estaríamos limitando a engañarnos?

Por lo tanto, yo prefiero coleccionar buenos recuerdos y los sentimientos que me producen. Los atesoro y dejo marchar aquellos que me hacen daño en un proceso claramente consciente. Al fin y al cabo, soy yo quien está al mando de mi propio baúl del tesoro, ¿no te parece?

Disfruta de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart, humanología – www.jessicajlockhart.com