La adopción es para los optimistas

PEPE

Mi definición de optimista es: persona que nunca se rinde. Los pesimistas suelen rendirse antes de empezar porque ya “saben” que no va a salir bien.

Los procesos de adopción resultan a veces bastante complicados; los procesos de adopción internacional sobre todo. No solo hace falta una tonelada de papeleo, sino que el camino también está lleno de obstáculos.

Nuestra propia adopción internacional nos costó 6 años. Sí. 6 años. No es broma.

Una vez se termina el papeleo y superas la visita y la evaluación a domicilio, te asignan un peque o viajas a algún lejano país a conocer a tu nuevo hijo o hija. Cruzas los dedos para que no le falte salud y esté bien. Y empiezas a preocuparte. ¿Nos llevaremos bien? ¿Conectaremos? ¿Me encontraré con algún otro problema? ¿Aceptarán mi familia y el resto de mis parientes a esta nueva personita? ¿Se integrará con facilidad?

Finalmente conoces a tu hijo o hija. Muchos de nosotros, los afortunados, nos enamoramos de inmediato de ellos .

Y entonces comienza la historia como cualquier otra historia con cualquier hijo biológico. Tendrá sus problemas y sus temas, como cualquier otro niño en crecimiento. Y tú, como padre o madre, seguirás siendo esa eterna persona optimista que sigue adelante y apoya a la criatura para que acabe convirtiéndose en un adulto feliz en algún momento del futuro.

Sí, los padres adoptivos debemos ser optimistas. El camino es tan largo y arduo que, de no serlo, nos rendiríamos.

Disfruta de la vida… de toda ella, J.

P.D. Por favor, apoya mi campaña DIFUNDE OPTIMISMO aquí. ¡Gracias!