La eterna sonrisa

Hace unos pocos días por fin conseguí ponerme en contacto con una amiga de quien hacía mucho que no sabía nada. Haría unos 30 años que no nos veíamos pero Facebook nos permitió volver a encontrarnos. (¡Gracias, Face!)

Charlamos durante horas, intentando ponernos al día. ¡Estaba tan contenta! Y todavía me dejó más feliz cuando me dijo que me recordaba con una eterna sonrisa en la cara. Yo siempre había creído que fui una adolescente gruñona y sin sonrisa y mi amiga me acababa de decir que esa impresión que tenía estaba equivocada.

Sonreír es una parte muy importante de mi vida. Es lo que hago de forma automática en casi todas las situaciones: cuando conozco a alguien, cuando me pongo en ridículo, cuando me siento incómoda… Es por eso que tantos rusos me miraban de una manera tan graciosa cuando vivíamos allí. En su cultura, sonreír en público sin un motivo claro es un síntoma de idiotez. 😀

Sin embargo, a mí siempre me ha ayudado un montón. Sí, es cierto que algunas personas se sienten ofendidas o insultadas si te diriges a ellas con una gran sonrisa en la cara. Lo siento, chicos, vosotros os lo perdéis. El resto del mundo, una inmensa mayoría, lo aprecian y responden mucho mejor .

Esa es mi experiencia.

Disfruta de la vida, J.