La montaña

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Alguien me empuja. Detengo lo que estoy haciendo y pienso: ‘¡esa persona me ha empujado! No tenía derecho a hacerlo.’ Me siento enfadada. El sentimiento me lleva a pensar… ‘¿Cómo se atreve? ¡Yo no me merezco esto!’ y eso me hace sentir mal tratada. Y entonces me viene a la mente el pensamiento… ‘¡Y ni siquiera se ha disculpado! Tengo todo el derecho del mundo a sentirme enfadada y herida’ Y entonces siento…

Algo ocurre. Miro el hecho que ha ocurrido y lo interpreto basándome en mi propia experiencia personal. Los pensamientos que tengo me llevan a sentir algo. Ese sentimiento provoca más pensamientos en mi cabeza. Los nuevos pensamientos me llevan a otros sentimientos. Esos sentimientos a nuevos pensamientos… y así es cómo nace una historia interminable.

Nuestros pensamientos y sentimientos escalan a no ser que los detengamos o nos ocurra algo que nos distraigan de ellos.

Pero plantéate lo siguiente…. ¿Qué ocurriría si no existiera ese primer pensamiento? No habría sentimiento… ¿Y si dejáramos de pensar en lo que ha ocurrido después del primer pensamiento?

Disfruta de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart