La solución NO está en la cita inspiradora

Las redes sociales están llenas de citas, frases inspiradores y recomendaciones de todos los tipos. Sin embargo, carecen de los detalles sobre cómo convertir palabras tan memorables en realidades. A no ser que se lleve a cabo el trabajo, las palabras solo son palabras.

 

Las redes sociales e internet están desbordados de citas y preguntas inspiradores, de afirmaciones mágicas y frases motivadoras. Y todo eso está muy bien, hasta cierto punto. Está bien en el sentido de que pueden facilitar que algunas personas perciban una interpretación diferente de la realidad. Están bien si provocan auto-estudio y análisis de uno mismo. Están bien si llevan a algunas personas por nuevos caminos hasta ahora inexplorados.

Sin embargo, esas frases no son más que breves destellos de realidades alternativas y solo pueden abrir puertas y ventanas. Son como los carteles en las carreteras, que nos dice dónde podríamos llegar si camináramos o condujéramos. Si no nos movemos, si no hacemos el trabajo y nos esforzamos por vivir lo que nos dicen esas frases y citas, nuestras vidas seguirán siendo lo que son hoy.

Esta información resulta muy importante cuando se trabaja con clientes. Si eres un directivo en una empresa y necesitas ayudar a tus subordinados, si trabajas en recursos humanos o como coach, terapeuta o mentor, realmente deberías ayudar a tus clientes a llegar más allá de la simple cita o de las meras palabras. Y lo mismo se aplica a las charlas o mensajes motivadores. Si solo das a tu gente bits de información que suena preciosos pero no los medios para convertirlos en realidad, estarás abriéndoles puertas pero no ayudándoles a cruzar el umbral para llegar al otro lado. Descubre cómo ayudarles de verdad.

Si, por otro lado, te interesa la información al nivel personal, te animo a profundizar en el descubrimiento y crecimiento de tu persona.

Permíteme que te ofrezca un ejemplo de lo que estoy defendiendo… las afirmaciones. Yo sí uso las afirmaciones con algunos de mis clientes pero solo dentro de un plan mayor. Repetir una frase con una cierta intención cinco veces por la mañana y cinco veces por la noche, delante de un espejo o en la cama, NO la convertirá en realidad.  Déjame que te describa el proceso que utilizamos en la humanología cuando aplicamos las afirmaciones. Recuerda, sin embargo, que recomendamos la ayuda de un humanólogo la primera o las primeras dos veces a fin de dominar esta técnica.

  1. Identifica la creencia que te está limitando. (El humanólogo profesional ayudará al cliente a conseguirlo analizando su situación y su realidad.)
  2. Define las declaraciones (afirmaciones) que te dices a ti mismo sobre esa creencia. (El humanólogo profesional ayudará a su cliente a identificar qué son las declaraciones y cómo descubrirlas.)
  3. Decide si quieres cambiar esa creencia limitante.
  4. Elige una nueva declaración que destruya el efecto destructivo que tiene la que hoy usas. (Las primeras veces, te puede resultar muy útil contar con la ayuda de un guía profesional.) La nueva declaración o afirmación debe cumplir con algunas normas básicas.
    • Debe definirse en afirmativo.
    • Debe definirse en tiempo presente.
    • Debe reflejar algo que tú puedas manejar. No puede depender de otras personas.
  5. Comienza a reforzarla y fortalecerla siguiendo estos sencillos pasos (fundamental):
    • Durante la primera semana, repite verbal o mentalmente la nueva declaración o afirmación cuantas veces puedas.
    • Cada vez que te resulte posible, escribe la nueva declaración cuantas veces puedas. Sí, como en la escuela.
    • Cada vez que te venga a la mente o te salga entre tus palabras la vieja declaración/afirmación, déjala marchar y de inmediato repite la nueva cinco veces para ti mismo, de palabra o en tu mente.
    • Cada vez que la nueva declaración/afirmación se produzca en tu vida, aunque solo sea por un diminuto segundo, celébralo. Aunque lo puedes celebrar como prefieras, intenta siempre permitirte sentir una sensación de éxito, logro, orgullo, felicidad, satisfacción o algo similar.
    • A la par que lo celebras, haz un gesto que refleje el éxito: choca los cinco contigo mismo, date una palmadita en la espalda, bésate la mano, lo que sea.
  6. No intentes cambiar más de una creencia/declaración a la vez. Recomendamos limitarse a una por semana.

Apliquemos este proceso ahora a una afirmación o declaración tomada de la vida real. Tengo diversos clientes que creen no ser lo suficientemente buenos. Apliquemos la lista de más arriba a este ejemplo real:

  1. Creencia limitante: ‘No gusto a nadie. No encajo en ningún lugar. No puedo hacer nada bien. Cada vez que intento hacer algo, lo hago mal.
  2. Declaración: ‘No soy suficiente.’
  3. Sí quieren cambiar la creencia porque les complica mucho la vida.
  4. Tras trabajar con un humanólogo, se busca una nueva declaración: ‘En algunos campos soy más que suficiente.’ (Observarás que esta nueva creencia de alguna manera destruye la vieja sin contradecirla. Resulta fundamental elegir nuevas declaraciones que no sean lo opuesto ni contradigan la declaración original porque nuestro cerebro no las aceptarían.)
    • Está definida en afirmativo (en negativo podría ser algo parecido a… ‘No todo se me da mal‘… Ese “no” sería la parte negativa.)
    • Está definida en presente (si la declaración se establece en futuro, siempre estará en el futuro y nunca será real.)
    • Depende de cada persona decidir en qué campos se es suficiente o no.
  5. Entonces la persona comienza a reforzar la nueva declaración o afirmación. Observa que el cerebro de la persona estará totalmente centrado en esta nueva frase al repetirla, por lo que las declaraciones anteriores no se estarán reforzando con la misma intensidad. Con el tiempo, la vieja declaración comenzará a perder parte de su poder porque se habrá dejado de repetir. La repetición resulta fundamental cuando se establecen o cambian creencias.
    • La persona repite ‘En algunos campos soy más que suficiente‘ delante del espejo cada mañana y cada noche, lo canturrea en el coche y piensa en ello como si fuera un mantra durante toda una semana completa.
    • La persona se sienta y escribe la nueva declaración cincuenta veces cada día durante una semana.
    • Cuando el viejo pensamiento, ‘no soy suficiente‘ surge en la mente de la persona, se acepta su presencia pero de inmediato se sustituye con el nuevo: ‘En algunos campos soy más que suficiente.
    • Un día, el cliente de pronto se dará cuenta de que en algo ha demostrado ser más que suficiente. Aunque solo sea durante un instante. ¡Habrá llegado la hora de celebrar! El cliente celebra este logro dando un salto en el aire y sintiéndose bien consigo mismo.

Como puedes ver, el procedimiento no consiste solo en leer una cita o una afirmación inspiradora. Tampoco es cuestión de alguien te convenza. Es mucho más que eso. Sin el trabajo y el esfuerzo, nada cambiará.

Si eres coach, terapeuta, ejecutivo o profesional de los recursos humanos, recuérdalo cuando trabajes con tu gente. Todos tenemos limitaciones y creencias y ofrecernos citas o ideas inspiradoras tal vez no sea suficiente para ayudarnos a cambiar. Hay todo un proceso que se debe seguir y solo cuando se completa cambia nuestra realidad. Las citas inspiradoras, los textos motivadores, las charlas de incentivo y otras técnicas parecidas solo funcionarán de verdad cuando vayan seguidas de auténticos pasos y progreso.

Disfruta de la vida… de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora y reconocida conferenciante internacional. Síguela aquí:
Jessica J Lockhart, EzineArticles Basic Author