Los sentimientos pertenecen a nuestra esfera personal

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¿Qué película te cuentas? de Jessica J. Lockhart

‘Los sentimientos forman parte de tu esfera persona. Nadie te puede hacer sentir nada hacia ellos. Sientas lo que sientas, no tiene nada que ver con su comportamiento o con sus acciones.’ Ya sé que quizá te sorprendan mis palabras. No reflejan lo que suele decir o creer la mayoría de la gente. Pero sigue leyendo un poquito para que te las pueda explicar, ya que tengo un importante regalo que darte.

Crecemos aprendiendo que los demás son responsables de nuestros sentimientos. Pasamos la vida mirando a los demás para decidir cómo debemos sentirnos. Si estoy molesta es porque X me ha hecho algo. Si estoy contenta es porque Y lo ha provocado. Pero yo no estoy de acuerdo con esa lección. Yo no creo que nadie tenga la capacidad de hacernos sentir nada. Creo que somos los dueños absolutos de nuestros sentimientos. Elegimos cómo nos sentimos respecto a lo que ocurre.

Cuando alguien hace algo, está en nuestras manos interpretar esa acción como algo dañino, neutral o positivo. Tomamos esas acciones y las estudiamos sobre la base de nuestro conocimiento y de nuestras experiencias anteriores. Entonces, de forma muy rápida y subconsciente, decidimos qué quieren decir. Imagina que tú has crecido creyendo que ese comportamiento específico es negativo; sentirás una reacción negativa en tu interior. Pero si otra persona ha tenido unas experiencias en la vida que le han enseñado que ese mismo comportamiento es positivo, sentirá una reacción positiva en su interior. Por lo tanto, no son el comportamiento, la acción o o el acontecimiento en sí mismos los que provocan nuestra reacción, sino nuestras experiencias y nuestro conocimiento previos, que determinan cómo nos vamos a sentir respecto a ellos.

Todos nacemos sin preconcepciones. Si un bebé solo recibe abusos, tal vez crezca buscando abusos como forma de afecto, lo que constituye un ejemplo muy extremo de este proceso.

Aprendemos: ‘esto es bueno, esto es malo.’ Y entonces sentimos aquello que hemos aprendido a sentir. Cuando alguien hace algo que creemos que debería hacernos sentir de una cierta manera, les hacemos responsables de nuestros sentimientos; les “culpamos” de ellos cuando, en realidad, es nuestra forma de interpretar sus acciones lo que provoca nuestros sentimientos. La misma acción que hoy nos hace sentir bien, tal vez nos haga sentir fatal dentro de 10 años, si nuestra experiencia en la vida nos enseña una perspectiva diferente. Si quieres ver a qué me refiero, echa la mirada atrás. ¿No hay nada que antes te pareciera “malo” o “negativo” que hoy consideres “bueno” o “positivo”?

Te animo a que tomes el control de tus sentimientos. Solo te pertenecen a ti. Nadie tiene ningún poder sobre ellos. 

Imagina que alguien te diera una bofetada. Será elección tuya cómo la interpretas. Nos enseñan a pensar algo parecido a, “esa persona me ha hecho daño.” Lo que yo te propongo, en su lugar, es que te plantees algo más parecido a “siento… por la acción de esa persona.” Tú eres quién siente; tú eres quién interpreta; es tu decisión. Deja de dar el poder a los demás. El poder te pertenece a ti, solo a ti. 

Pero malo es malo,’ tal vez me digas. Este es el regalo que te entrego. Hagan lo que hagan los demás, depende de ti tomártelo de una manera que te dé poder. Incluso aunque una acción determinada sea mala, tú puedes elegir tomártela como una lección o como el detonante para hacer algo en lugar de solo sentir dolor o daño. Toma la responsabilidad de tus sentimientos, poséelos completamente, y tendrás poder sobre una importante parte de tu vida. 

Disfruta de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología

www.jessicajlockhart.com