Perdón sí, pero…

¿Abraza a tus enemigos?

¿Abraza a tus enemigos?

No os estoy diciendo que os limitéis a mirar hacia otro lado. No os estoy diciendo que intentéis olvidar todo lo malo que se os ha hecho. No os estoy diciendo que abracéis a vuestros enemigos y lo olvidéis todo. ¡Eso estaría mal! Os estoy diciendo que os enfrentéis a vuestros miedos y a vuestro dolor. Solo entonces podréis entender que nadie realmente os puede volver a hacer daño. Lo que está en el pasado ya se ha ido.

Hug each other

Abrazaos

Cuando yo era niña y me peleaba con mis hermanos a lo grande, mi madre con frecuencia nos decía que nos abrazáramos, olvidáramos la discusión y “empezáramos de cero.” Bueno pues lo siento pero nunca pude hacer eso. Simplemente me negaba a hacerlo. Tenía la impresión de que se quedaban cosas sin decir y problemas sin resolver. Sentía que se me quedaba un gran peso sobre los hombros si me limitaba a olvidar y seguir adelante. Me daba la sensación de que las cosas no estaban bien.

Y más adelante, ya de adulta, también se me pidió varias veces que “empezara de cero.” ¡Cómo me disgustaban esa expresión y esa actitud en general!

Don't put a lid on your problems

No pongas la tapa a tus problemas

Hoy creo que mi intuición era correcta. Cuando sientes dolor o alguien te hace daño y no te enfrentas al problema, a la ira y a la decepción sino que lo ocultas todo bajo un perdón falso o bajo el olvido, solo te estás limitando a poner una tapa sobre algo que terminará por pudrirse. La gente dice que el tiempo lo cura todo. Mmmmmm, realmente no es así. El tiempo solo cura lo que llegamos a aceptar, y solo podemos aceptar aquello a lo que nos enfrentamos. Y eso es lo más complicado.

Apologizing

Lo siento

Pedir perdón a la otra persona o que ella te pida perdón a ti sin un análisis claro y cierta introspección por tu parte nunca será suficiente. La única manera de calmar realmente el dolor y de llegar a resolver una situación es enfrentándose a ella, analizándola y decidiendo si hemos hecho bien o mal. Si decidimos que hemos hecho bien y que la otra persona fue la única que hizo mal, no hay nada que perdonar. Si decidimos que nosotros hemos hecho mal, tendremos que preguntarnos qué hicimos mal, por qué y cómo podríamos haber actuado de una manera diferente. Solo si comprendemos eso podremos perdonarnos a nosotros mismos. Perdonarnos a nosotros mismos es mucho más importante que perdonar a los demás. A veces decidimos que ambos hicimos mal. En esos casos deberemos analizar nuestra parte de culpa e intentar entender los motivos por los que la otra persona hizo mal y reaccionó de esa manera.

En este punto suelo recordar a mis clientes y amigos que la mayoría de los seres humanos actuamos y reaccionamos como creemos que es mejor. No hay mucha gente ahí afuera que tenga el único objetivo de hacernos daño. Esa no es su meta. La mayoría de nosotros intentamos hacer las cosas lo mejor que podemos. Sí, es cierto que existen algunos seres realmente perversos. Pero quizá incluso ellos no sepan hacerlo mejor. Si comprendemos eso tal vez nos resulte un poco más sencillo disculparles sus carencias.

Y será solo cuando realmente entendamos y perdonemos que podremos crecer. Y solo a través del perdón a uno mismo y a los demás podremos madurar y avanzar.

The key to many doors

La llave para muchas puertas

Perdonar e ignorar no son sinónimos. El perdón es la llave que nos puede abrir tantas puertas nuevas en el futuro… Perdónate por lo que hagas mal, por lo que no hiciste y deberías haber hecho, por lo que te hace sentir culpable, por no ser lo que los demás esperaban, por no ser  tan perfecto como te gustaría… y perdona a los demás por ser humanos. Tu vida será mucho mejores después de eso.

Disfruta de la vida, J.