¿Qué ves?

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Un viejo amigo mío me acaba de escribir y entre otras cosas me ha dicho que dónde él vive, la sociedad parece estar disfrutando y dejándose llevar por la negatividad. Abro Facebook y me encuentro con docenas de mensajes positivos que me animan a mirar la vida con esperanza y felicidad.

Es gracioso… miramos el mismo mundo y vemos una realidad completamente diferente e incluso a veces opuesta. Eso se debe a nuestras visiones del mundo.  Vemos lo que vemos, no lo que queremos ver. Nuestras experiencias hasta este momento y las lecciones que nos ha dado la vida dan forma a nuestra visión del mundo. Fijamos nuestra mirada en los objetos, en las personas, en los animales y vemos lo que de alguna manera hemos “aprendido” a ver. No podemos verlos de otra forma diferente. No porque no queramos, sino porque no somos capaces de hacerlo.

Intentar, por lo tanto, convencer a alguien de que vea lo que vemos nosotros no es solo una cuestión de persuasión. Esa persona no comparte nuestra visión del mundo. Esa persona no tiene nuestras experiencias ni ha aprendido nuestras lecciones. ¿Cómo podría ver lo que vemos nosotros? Sentirnos molestos o dolidos porque no lo hace no tiene entonces sentido, ¿no crees?

Déjame que te ofrezca un ejemplo muy, muy sencillo para ilustrar lo que quiero decir. Imagínate que creces creyendo que el sobrepeso es feo. Algunas culturas fomentan y refuerzan ese tipo de creencia. Tal vez tú mires a una persona con sobrepeso y la percibas como un ser humano un poco defectuoso y no del todo atractivo. Otra persona que haya crecido en una cultura dónde los cuerpos orondos son bellos (y también las hay) considerará que mirar a esa persona es todo un placer. ¡La persona a la que estáis mirando es la misma! La única diferencia entre ambas situaciones es la visión del mundo de quién está mirando. 

Así que, la próxima vez que te encuentres intentando convencer a alguien de que vea las cosas a tu manera, recuerda que esa persona no comparte tu visión del mundo. Quizá darte cuenta de ello también te sirva a ti de ayuda.

Disfruta de la vida, de toda ella,

Jessica J. Lockhart, humanología

www.jessicajlockhart.com