Siente lástima por tus enemigos

🙁 Yo siento mucha lástima por mis enemigos. Sí, también hay algunas personas a las que no les gusto en absoluto. Creo que unas pocas incluso me odian. Me costó mucho tiempo entenderlo pero ahora entiendo por qué: no soportan mi felicidad. Tan sencillo como eso. Es pura envidia. Tras analizar a quienes más daño me han hehco en mi vida, he llegado a darme cuenta de que todas esas personas compartían algunas características. La más importante era que no eran felices ni tenían éxito.

Existe una teoría que dice que nunca gustarás al 25% de las personas que conozcas durante tu vida, hagas lo que hagas. Es algo que le pasa a todo el mundo; sí, incluso a los famosos y a los santos. Así que más nos vale aceptarlo. Siempre habrá alguien a quien no caigamos bien. Y eso no tiene nada de malo en sí mismo…

… a no ser que les demos el poder de hacernos daño.

Si alguien actúa contra ti y eso te hace sentir mal, les estarás dando la recompensa que buscaban. Has de darte cuenta de que hablan de ti, te insultan, te ponen verde y abusan de ti porque no pueden ser tú.

Envy

Y ahora finjamos durante un minuto que tú eres ellos. ¿Te imaginas lo duro que les tiene que resultar verte tan feliz y lleno de vida, tan satisfecho y con tanto éxito mientras sus vidas apestan? Eso es lo que realmente se oculta detrás de muchos comportamientos desagradables. Quienes difunden rumores maliciosos lo hacen porque no aguantan tu espíritu jovial. ¡Qué triste debe ser su existencia!

Se llama envidia. 🙁

Las vidas de esas personas son auténticamente tristes. Tener que estar comparándose todo el rato con los demás sintiendo pena de sí mismos porque no son capaces de encontrar la alegría de vivir en sus corazones tiene que ser algo terrible.

Así que siente lástima por ellos, no ira. En cuanto te den pena de verdad perderán el poder de volver a hacerte daño. Discúlpales sus acciones estúpidas porque están guiados por el incontrolabe deseo de ser tú.

¡La vida es tantísimo más divertida cuando se es feliz! Disfruta de la vida, J.