Sueños nocturnos

zzzHabitualmente nunca tengo pesadillas. Creo que es por un ritual que empecé a usar hace años, cuando aún era una adolescente. Cada noche, después de leer durante un rato, cierro los ojos para dormir y me obligo a mí misma a pensar en lo bueno que me ha pasado ese día o en lo bueno que estoy esperando que me pase. A veces, los problemas o la tristeza intentan colarse en mis pensamientos y romper mi paz. “¡Quietos!” les digo mentalmente. Y entonces me obligo a pensar de nuevo en lo que quiero pensar. Pero los pensamientos desagradables tienen trucos para volver a meterse en mi cerebro. “No, no os quiero. Lo que quiero es…” y sigo con lo que estaba haciendo. Después de unos pocos minutos siempre consigo concentrarme en lo bueno que quiero pensar y es por ello que suelo dormir profundamente y tengo sueños tan divertidos y felices.

Disfruta de la vida, J.