Humanología para niños

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KARIBOO por Jessica J. Lockhart

Kariboo es un libro sobre el amor y la esperanza, la adopción y el miedo, la familia y los sueños.

La humanología trabaja con y para los seres humanos. Los niños son seres humanos, aunque sean pequeños y jóvenes. Los adultos a veces creen que los niños son demasiado frágiles para comprender la vida y a las personas. No estoy de acuerdo. Los niños están más abiertos a aprender que muchos adultos y con frecuencia se muestran más dispuestos a eliminar limitaciones y prejuicios .

La humanología produce milagros entre los niños víctimas de abusos de cualquier tipo, entre los que se sienten abandonados, entre quienes pierden a un ser querido… Al restaurar su fe en la humanidad y su amor hacia sí mismos, la humanología les ofrece un camino de vuelta a la felicidad, al optimismo y a la esperanza.

Ayuda a los niños a disfrutar de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart

KARIBOO se encuentra disponible en todas las tiendas de Amazon en combinaciones bilingües de 12 idiomas. 


Eres un milagro viviente

 

You are a true miracle (1)

Tu manera de hablar, de moverte y de pensar son únicas. La combinación entre tus ojos, tu cabello, tu cuerpo y tus colores solo se da en ti. La mezcla de personalidad y de físico que constituye quién tú eres es tan singular que no hay otro ser como tú en todo el universo.

¿No constituye eso un milagro?

¿No te parece un milagro que siglos de evolución y permutaciones de genes y átomos hayan tenido como resultado tú?

Es cierto que podrías haber sido diferente. Pero no entonces no habrías sido tú. Y ser tú es de lo que se trata.

Eres un milagro viviente. Y todo lo que eres tú y todo lo que es tuyo son milagros por asociación. Atesora el milagro que eres porque solo hay un milagro como tú.

¡Ama el milagro que eres!

Disfruta de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart


Yo soy responsable

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Por cada vez que aparté la mirada cuando se insultaba a alguien. Por cada vez que no me atreví a intervenir cuando se estaba acosando a otro ser humano. Por cada vez que pensé que no era asunto mío que se asesinara, violara o abusara de otros seres humanos… soy responsable. Porque podía haber hecho algo. Y no lo hice. Soy responsable.

No me puse del lado del niño acosado. No sostuve la mano del homosexual insultado. No intervine cuando el hombre abusaba verbalmente de la joven. No mostré amor y preocupación cuando se mofaron del sin techo. No dije nada cuando los populares se rieron a costa de los menos populares. No expresé mi apoyo a mi amiga cuando la dejaron injustamente atrás por ser mujer. No hice ninguna de estas cosas. Quizá alguna hubiese cambiado a una persona. Y eso podría haber ayudado. Soy responsable por no haber actuado.

No me molesté en mirar detrás de la máscara de las minorías buscando a los seres humanos que se ocultan allí. No abrí mis brazos a la víctima. No me enfrenté a los acosadores, a los abusadores, a los falsos machos, a los fanáticos con mi propio amor y compasión. Porque ellos también son víctimas. Tal vez eso hubiese cambiado a uno de ellos. Pero no me atreví o no me molesté en probar. Soy responsable.

No me interpuse en el camino de quienes usaban a otros para su diversión. No me tomé el tiempo para explicar a otros seres humanos que al odiar a los demás solo se odian a sí mismos. No intenté encontrar a los seres humanos que se ocultan detrás del dolor y del odio. Porque también ellos son humanos. No busqué. Soy responsable.

Soy responsable de las muertes, del dolor, de los ataques, del sufrimiento. Tal vez no sean mi culpa directamente. Pero soy responsable. Lo siento. Por favor, perdóname.

Jessica J. Lockhart