Abraza el hoy. Libera el ayer

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Disfruta de la vida, de toda ella,

Jessica J. Lockhart


Adopción – cómo puede ayudar la humanología

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La humanología es la disciplina que ayuda a los seres humanos a ser más felices. Aplicando conocimientos académicos de distintas especialidades y una amplia experiencia vital, un humanólogo profesional ofrece a sus clientes las herramientas que necesitan para comprenderse mejor, saber qué quieren y cómo perseguirlo, desbloquearse y superar miedos y limitaciones.

Un proceso de adopción puede estar cargado de problemas y obstáculos desde su inicio. Algunos de los temas en los que un buen humanólogo puede ayudar a los padres adoptivos son:

  1. Comprender si deberían adoptar o no
  2. Aceptar que no pueden tener hijos biológicos
  3. Aceptar las complejidades de un proceso de adopción y los largos plazos de espera
  4. Comprender sus sentimientos
  5. Aceptar a su hijo o hija
  6. Explicar la adopción a otras personas
  7. Ayudar a su hijo o hija a entender su adopción
  8. Ayudar a sus otros hijos o hijas a aceptar la adopción
  9. Resolución de conflictos
  10. Comprender y aceptar su realidad, sea cual sea

Algunos de los temas en los que un buen humanólogo puede ayudar a los menores y adultos adoptados son:

  1. Comprender y aceptar su realidad, sea cual sea
  2. Comprender sus sentimientos
  3. Compartir su adopción con los demás
  4. Comunicarse con sus padres adoptivos
  5. Decidir qué quieren de la vida
  6. Resolución de conflictos
  7. Decidir si quieren buscar a sus familias biológicas o no
  8. Aceptar quiénes son

La adopción no siempre es un camino feliz. La humanología lo puede facilitar ofreciéndote las herramientas que necesitas para comprender y resolver algunos de sus temas.

Aprende a disfrutar de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart


¿Realmente importa?

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Conozco una persona que quería no tener pechos. Prefería que le llamaran por un nombre masculino. Conozco a otra que quería una nariz más pequeña y que la llamaran por un apodo.

¿Qué diferencia hay?

Ambas personas respiran.

Ambas son seres humanos.

Ambas aman, sienten, crecen, piensan, existen…

Ambas contribuyen.

También conozco a alguien a quien le gustaban las personas como él. Esa persona se sentía atraída por otras personas como él.

Esa persona también respiraba.

También era un ser humano.

También amaba, sentía, crecía, pensaba, existía…

También contribuía.

También conozco a alguien que no se siente atraída por nadie….

Esta persona también respira.

También es un ser humano.

También ama, siente, crece, piensa, existe…

También contribuye.

Y también está esa otra persona que conozco, que quería tener pechos y que la llamaran por un nombre femenino.

Esa persona respiraba.

Era un ser humano.

Amaba, sentía, crecía, pensaba, existía…

Contribuía.

Y también estoy yo. Me gusta que me llamen por mi nombre.

Respiro.

Soy un ser humano.

Amo, siento, crezco, pienso, existo…

Contribuyo.

La humanidad es variada y múltiple. Los seres humanos somos todos humanos. Todos sentimos, amamos, pensamos y existimos. Todos contribuimos de una manera u otra. ¿Qué es lo que realmente importa de los seres humanos, qué tipo de pareja busquen o todo lo demás? ¿Importa realmente que alguien se quite o se ponga pechos, se reduzca la nariz o se cambie de nombre? ¿Importa realmente que ame a alguien igual o diferente o que no ame a nadie? ¿Importa realmente que sean seres humanos blancos, negros, amarillos, marrones, altos, bajos, gordos, flacos, guapos, feos, alegres, melancólicos o todas esas cosas o ninguna? ¿No será que lo que realmente importa es solo su humanidad? Todo ser humano es humano y, como tal, aporta su granito de arena al resto… aunque nos cueste verlo.

Disfruta de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart