Humanología u otros métodos

Trabajo con muchos tipos de personas que vienen a mí para buscar que les guíe en campos muy dispares de la vida: algunos necesitan una perspectiva nueva, otros quieren comprender su realidad y aún los hay que persiguen cambiar su situación presente. Sus problemas son diferentes, al igual que lo son ellos. ¿Por qué ofrecerles, entonces, el mismo tipo de solución? No hay UNA solución para todo. La humanología así lo comprende.  La humanología aborda a cada ser humano de manera integral y completa, a la par que de forma única y personal. Cada ser humano se contempla desde su singularidad única.

El coaching, el mentoring, la psicología, la filosofía, la enseñanza… son solo algunos de los métodos y fuentes utilizados por los humanólogos profesionales cuando trabajan con sus clientes. No todo el mundo necesita las mismas herramientas. Los clientes a veces necesitan un tipo de herramienta, de enfoque o de método, y otro diferente más tarde. Un auténtico humanólogo los puede ofrecer todos… y muchos más.

Es como enseñar un segundo idioma… no todas las personas aprendemos de la misma manera. Todos tenemos nuestra propia estrategia natural de aprendizaje. Si un profesor solo puede ofrecer un método didáctico, solo algunos de sus estudiantes podrán aprender. Los demás se sentirán frustrados e incluso llegarán a rendirse. Un verdadero profesor dominará una variedad de métodos para ayudar a todo tipo de alumnos ofreciéndoles lo que DE VERDAD necesitan para aprender. La humanología es así: ayuda a cada ser humano teniendo en cuenta su singularidad y ofreciéndole todo tipo de soluciones y enfoques.

La humanología va más allá que otras disciplinas al comprender profundamente nuestra humanidad y ofrecer a cada ser humano una amplia y variada caja de herramientas llena de soluciones y metodologías diferentes.

La humanología aplica un modelo general del ser humano que nos ayuda a comprender a todas las personas. Basado en los cuatro elementos básicos del ser humano, el modelo actúa como marco dentro del cual se pueden aplicar e implantar todas las herramientas, estrategias, métodos e instrumentos. Comprender esos cuatro elementos nos ofrece la clave para comprender a todos los seres humanos. Los cuatro elementos son: la Esencia Personal®, las Creencias, la Visión del Mundo y la Esfera Personal. Basado en todos mis estudios y experiencias, este marco resulta único y profundamente exacto. Descúbrelo y comprende sus componentes para entenderte mejor a ti, a los demás y al mundo que te rodea.

La humanología trabaja entonces con el ser humano sobre la base de esos cuatro elementos. Juntos, el humanólogo y el cliente exploran diferentes maneras de ayudar al ser humano a alcanzar cualquier meta que se proponga. Se ponen a disposición del cliente una multitud de técnicas y métodos, tales como (aunque no limitadas a…):

  • Coaching en optimismo®: para recuperar la energía, el empuje, la motivación o el optimismo que la vida le ha ido robando al cliente.
  • Coaching de desarrollo personal: para ayudar al ser humano a descubrir y conocer sus recursos personales y usarlos mejor.
  • Mentoring, consultoría, enseñanza: para guiar al cliente a fin de que aprenda y adquiera los recursos que necesita o de que aún carece.
  • Programación neurolingüística: para ayudar al cliente a manejar sus recuerdos y abordar el futuro desde una nueva perspectiva.
  • Atención plena (Mindfulness): para ayudar al cliente a anclarse en el aquí y en el ahora.
  • Psicología positiva: para ayudar al cliente a alcanzar una visión más feliz de su vida o de sus circunstancias.
  • y muchos otros…

La humanología es, por consiguiente, una disciplina única que trabaja con y para los seres humanos, ayudándoles a comprenderse y a comprender a los demás y el mundo que les rodea y combinando conocimientos académicos y científicos con una profunda experiencia vital.  Los humanólogos están ayudando a muchísimas personas de todo el mundo hoy y abriendo nuevas vías de estudio, investigación y comprensión del ser humano. La humanología pronto se convertirá en la disciplina de estudio del ser humano.

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora y renombrada conferenciante internacional. Síguela aquí:

El maltrato, el abuso y el acoso

El abuso, el acoso y el maltrato pueden adoptar diferentes formas y llevarnos a convertirnos en maltratadores o víctimas.
La humanología aborda estas situaciones desde la perspectiva de su comprensión y del estudio de las creencias que las sustentan. ¿Te has convertido en acosador o abusador porque así es la vida? ¿Crees que no te queda otra que sufrir?
Ambas situaciones pueden cambiarse si se aplican las herramientas necesarias de la humanología.

Aprende ahora a disfrutar de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora de éxito y reconocida conferenciante internacional. Síguela aquí:

 


Humanología para parejas 2 – Las creencias personales

Este es el segundo artículo de mi serie: HUMANOLOGÍA PARA PAREJAS. Muchas personas me preguntan cómo abordar una relación para convertirla en sólida y estable. Estos artículos os brindan algunas ideas y perspectivas que espero os ayuden a comprender algunos de los aspectos importantes de las relaciones de pareja.

Cuando un ser human nace, nace sin creencias. Las creencias las deducimos de las experiencias que comenzamos a tener después de nacer: de lo que vemos, oímos o vivimos. Así, muchas de las experiencias que tenemos provienen de la infancia, de nuestro entorno o de nuestras familias. Por ejemplo, habiéndome criado en España, las voces altas y ruidosas eran para mí algo normal, que se aceptaba como parte de lo habitual, pero cuando viví en Rusia descubrí que allí esas mismas voces altas se consideraban de muy mala educación.

Todos los seres humanos necesitamos creencias. Las creencias son nuestros cimientos y nos llevan a ver el mundo tal y como lo vemos. Unas creencias fuertes denotan unos cimientos sólidos. Cuestionar nuestras creencias provoca incertidumbre, inseguridad y dudas. Existen creencias en todos los campos de la vida. Las podemos agrupar en conceptos temáticos:

  • Creencias familiares: las creencias compartidas por los miembros de una misma familia
  • Creencias sociales: las compartidas por los componentes de la clase o del grupo social en el que crecemos o vivimos
  • Creencias religiosas: las que se derivan de la religión que nos enseñaron en casa o en la escuela
  • Creencias culturales: las derivadas de nuestro entorno étnico o nacional
  • y muchas otras

Todo ser humano ve el mundo a través del filtro de sus creencias. Algunas de esas creencias ni siquiera somos conscientes de tenerlas; con el tiempo se convierten en subconscientes y simplemente asumimos que el mundo es tal y como lo percibimos. Las internalizamos tanto que se convierten en lo normal. Entonces, al establecer relaciones, el conjunto de creencias personales, religiosas, culturales y otras que tenga cada uno de los miembros de la pareja afectará al modo en el que se enfoque y mantenga esa relación. Así, si uno de ellos cree que la única manera de mantener la relación es de forma abierta y libre y la otra persona cree que solo se puede si hay absoluta devoción a tu pareja, antes o después tendrán dificultades.

Cuando las creencias no son obvias, algunas personas las ignoran y siguen adelante. Esto provoca problemas sin resolver en las parejas.

Para que una pareja sea sólida y estable, cada uno de sus miembros deberá conocer sus propias creencias y compartirlas con la otra persona a fin de facilitar la comprensión mutua. Saber qué opina tu pareja, aunque sea distinto de lo que tú creas, te ayudará a comprender sus posturas y sus opiniones. Eso no implica necesariamente que tu pareja se vaya a convencer de que tus creencias son las correctas, pero comprender de dónde venís es un primer paso adelante en el crecimiento en pareja.

¿Cómo puedes descubrir cuáles son tus creencias, si algunas de ellas son subconscientes? Yo recomiendo el siguiente ejercicio que se puede hacer de manera individual y después compartir sus resultados, o algunos de ellos, con la pareja.

Durante un par de semanas, lleva siempre contigo una libreta y un bolígrafo. También puedes usar el sistema de grabación del teléfono. Cada vez que te escuches diciendo alguna de las siguientes frases:

  • Creo que…
  • Me parece que…
  • Supongo que…
  • Puedo/no puedo…
  • Debería/no debería…
  • y todas las que se les parezcan,

anota lo que hayas dicho en tu libreta. También puedes anotar todos los pensamientos que tengas que comiencen por esas mismas frases. Después de dos semanas, repasa tus notas. Representarán muchas, si no todas, tus creencias.

Una vez conozcas tus creencias, comparte esa información a voluntad con tu pareja. Intenta encontrar en qué se diferencian sus creencias de las tuyas. Pero no las cuestiones. Como primer paso, limítate a reconocer tus creencias y las creencias de tu pareja. Comprender cómo vemos el mundo es un paso muy grande en el crecimiento humano. Comprender cómo lo ve tu pareja te puede explicar porqué a veces chocáis tanto.

Basándote en las creencias que has identificado, pregúntate entonces: ¿cómo espero comportarme en una relación? ¿Cuál es para mí el comportamiento “correcto”? ¿Cómo espero que se comporte mi pareja? ¿En qué difiere su comportamiento de mis expectativas? ¿Puedo vivir con esa diferencia y aceptar que mi pareja se está comportando según le parece correcto, según sus propias creencias? ¿Cómo me comporto yo que choca con las expectativas que mi pareja tiene de mí? ¿Puede mi pareja vivir con la diferencia que hay entre lo que espera y mi auténtico comportamiento? Las respuestas a estas preguntas te aclararán mucho dónde estáis tú y tu pareja en vuestra relación.

La mayoría de las creencias no se pueden cambiar a voluntad. Requieren de un proceso más complejo. Es por eso que te recomiendo que reconozcas tus creencias y las de tu pareja y que trabajéis juntos en aceptarlas. Si descubres una creencia en tu pareja con la que no puedes convivir, intenta explicarle tus motivos. Tu pareja los puede aceptar o no. Debatir abiertamente las creencias que están limitando vuestra relación podría llevaros a una comprensión más profunda del otro. Esa comprensión suele resultar suficiente para desbloquear una relación avance.

Si no resulta suficiente, esa creencia que está bloqueando vuestro desarrollo, sea una creencia tuya o de tu pareja, me temo que no va a desaparecer por sí sola. Siempre creará fricciones. Es muy importante ser también conscientes de esta realidad. Una vez lo sabéis, ambos deberéis decidir qué más queréis hacer. En este punto, os podría resultar de mucha utilidad contar con los servicios de un humanólogo. El trabajo al que nos dedicamos incluye ayudar a otros seres humanos a identificar, cuestionar y cambiar creencias de todo tipo.

En resumen, trabaja en tus creencias a la par que tu pareja trabaja en las suyas. Después compartidlas y comentadlas. Con eso tal vez sea suficiente. Si descubrís que seguís realmente atascados, solicitad a vuestro humanólogo que os ayude. Después de todo, toda creencia es personal y por ello complicada de manejar 🙂

Mientras tanto, recuerda disfrutar de la vida… de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora de éxito y reconocida conferenciante internacional. Síguela aquí: