Humanología para niños

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KARIBOO por Jessica J. Lockhart

Kariboo es un libro sobre el amor y la esperanza, la adopción y el miedo, la familia y los sueños.

La humanología trabaja con y para los seres humanos. Los niños son seres humanos, aunque sean pequeños y jóvenes. Los adultos a veces creen que los niños son demasiado frágiles para comprender la vida y a las personas. No estoy de acuerdo. Los niños están más abiertos a aprender que muchos adultos y con frecuencia se muestran más dispuestos a eliminar limitaciones y prejuicios .

La humanología produce milagros entre los niños víctimas de abusos de cualquier tipo, entre los que se sienten abandonados, entre quienes pierden a un ser querido… Al restaurar su fe en la humanidad y su amor hacia sí mismos, la humanología les ofrece un camino de vuelta a la felicidad, al optimismo y a la esperanza.

Ayuda a los niños a disfrutar de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart

KARIBOO se encuentra disponible en todas las tiendas de Amazon en combinaciones bilingües de 12 idiomas. 


Adopción – cómo puede ayudar la humanología

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La humanología es la disciplina que ayuda a los seres humanos a ser más felices. Aplicando conocimientos académicos de distintas especialidades y una amplia experiencia vital, un humanólogo profesional ofrece a sus clientes las herramientas que necesitan para comprenderse mejor, saber qué quieren y cómo perseguirlo, desbloquearse y superar miedos y limitaciones.

Un proceso de adopción puede estar cargado de problemas y obstáculos desde su inicio. Algunos de los temas en los que un buen humanólogo puede ayudar a los padres adoptivos son:

  1. Comprender si deberían adoptar o no
  2. Aceptar que no pueden tener hijos biológicos
  3. Aceptar las complejidades de un proceso de adopción y los largos plazos de espera
  4. Comprender sus sentimientos
  5. Aceptar a su hijo o hija
  6. Explicar la adopción a otras personas
  7. Ayudar a su hijo o hija a entender su adopción
  8. Ayudar a sus otros hijos o hijas a aceptar la adopción
  9. Resolución de conflictos
  10. Comprender y aceptar su realidad, sea cual sea

Algunos de los temas en los que un buen humanólogo puede ayudar a los menores y adultos adoptados son:

  1. Comprender y aceptar su realidad, sea cual sea
  2. Comprender sus sentimientos
  3. Compartir su adopción con los demás
  4. Comunicarse con sus padres adoptivos
  5. Decidir qué quieren de la vida
  6. Resolución de conflictos
  7. Decidir si quieren buscar a sus familias biológicas o no
  8. Aceptar quiénes son

La adopción no siempre es un camino feliz. La humanología lo puede facilitar ofreciéndote las herramientas que necesitas para comprender y resolver algunos de sus temas.

Aprende a disfrutar de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart


8 motivos para dejar de preocuparte ya

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Una de mis enseñanzas más comunes es la de dejar de preocuparse. Veo a multitud de amistades y clientes constantemente preocupados y les pregunto: ¿en qué te ayuda? La respuesta más común es que les permite planificar con antelación. Eso me desconcierta. ¿Planificar con antelación? ¿Realmente es posible planificar las cosas mejor poniéndote enfermo de preocupación? Si estuvieran PLANIFICANDO, es decir, de verdad estableciendo un plan que les ayudara a enfrentarse a una situación, estaría de acuerdo que tal vez pudiera resultar útil. Pero desafortunadamente, planificar y preocuparse no son sinónimos.

Preocuparse…

  1. Consume energía. Dedica toda esa energía a cuidarte en lugar de invertirla en crear y acumular adrenalina y cortisol.
  2. Provoca problemas de sueño. Necesitas descansar para enfrentarte a aquello que el futuro realmente acabe dándote.
  3. Se centra en el futuro. Estás tan centrado temiendo qué va a ocurrir en el futuro que no te queda tiempo para disfrutar el ahora.
  4. No conocemos el futuro. Eso quiere decir que estás centrado en algo que no existe. ¿Cuántas veces te has preocupado por algo que nunca acabó ocurriendo, por lo menos como temías que iba a ocurrir?
  5. Consume tiempo. Pasas muchas horas preocupándote. Para cuando puedes volver a centrarte en algo que no te preocupa, ha pasado mucho tiempo; tiempo que podías haber utilizado de manera más productiva o divertida.
  6. Te bloquea. Cuando intentas dirigir tu mente hacia otra cosa, tu mente vuelve al tema que te preocupa una y otra vez, bloqueándote y no permitiéndote hacer nada más.
  7. Te distrae. Al distraer tu mente de otros asuntos, no te puedes centrar realmente en ellos. El tema que te preocupa te distrae de otros más inmediatos.
  8. Produce ansiedad. Centrarse en algo que no tiene solución (y nada del futuro la tiene verdaderamente) solo produce un mayor nivel de ansiedad por la falta de resolución y por la incertidumbre.

La próxima vez que te encuentres preocupado, pregúntate qué estás consiguiendo. ¿No preferirías estar haciendo o pensando alguna otra cosa?

Disfruta de la vida, de toda ella,

Jessica J. Lockhart