¿Quién manda en tu vida?

Carrying a sick help and trying to help them

Elijamos lo que elijamos en la vida lo elegimos porque esperamos ganar algo con ello. Si yo le recrimino a mi hija que haga algo mal es porque espero que cambie de comportamiento. Cuando permito que los demás me digan qué hacer es porque espero que me guíen mejor de lo que lo haría yo misma. Cuando bebo demasiado es porque quiero olvidar o divertirme.

Lo hacemos todos. Todos hacemos cosas porque esperamos algún tipo de recompensa: recompensas buenas o malas, placer o dolor. Hacemos cosas para obtener placer. Hacemos cosas para evitar dolor.

Provocamos situaciones que esperamos que produzcan lo que creemos que necesitamos y queremos. Un bebé llora para pedir algo. Un adulto insulta, incita o alaba a los demás porque también quiere algo.

La mayoría de nosotros no somos conscientes de hacer algo así cuando se trata de evitar el dolor. No nos damos cuenta de que estamos haciéndolo para evitar un dolor aún mayor. Déjame que te lo ilustre: algunas personas aguantan un trabajo que odian o a un jefe que se aprovecha de ellos porque ser rechazados en otro posible trabajo dolería todavía más. O porque el dolor del desempleo sería insoportable. Prefieren aguantar el dolor de sus días desagradables a arriesgarse a sufrir aún más.

En ese sentido, todos estamos al mando de nuestras propias vidas y de nuestras decisiones. Todos elegimos lo que tenemos.

Cuando la elección es consciente, estamos al mando. Cuando no somos conscientes de estar eligiendo, nos convertimos en víctimas. Creemos que el mundo nos está haciendo pasar por lo que estamos pasando.

En el ejemplo que he citado más arriba, nos quedamos en ese puesto de trabajo por miedo y no somos conscientes de que, al elegir quedarnos, nos estamos convirtiendo en víctimas. Sentimos lástima de nosotros mismos. Dejamos que los demás decidan por nosotros. Y en nuestro interior se lo recriminamos. Sentimos que no tenemos ningún poder. Pero siempre podemos elegir. Siempre. Incluso en la peor de las circunstancias. Y cuando decidimos elegir, dejamos de ser víctimas y tomamos el control de nuestras vidas.

Otro ejemplo que me gustaría compartir contigo tiene que ver con mi propia vida. Hace ya unos cuantos años tuve una serie de accidentes de coche (sí, en plural) que me dañaron mucho la espalda y me mantuvieron durante siete años completos, todos y cada uno de los días, con dolores agudos en ambas piernas y en la espalda. Apenas podía caminar y los médicos me dijeron que la silla de ruedas era inevitable. Muchos me considerarían víctima en esas circunstancias porque yo no había provocado los accidentes. Yo diría que mi victimización comenzó en el momento que no acepté mi situación y decidí sufrir por ella.

Por el contrario, desde el momento en el que elegí volver a retomar las riendas de mi vida, dejé de ser víctima. Es cierto que no podía caminar todos los días, pero también lo es que había otras muchas cosas que sí podía hacer. Y las hice. Encontré nuevos médicos y dejé atrás mi antigua forma de vida.

Hoy, aunque sigo siendo una persona con una discapacidad, también disfruto de una vida magnífica y que me llena. Sí, es cierto que todavía tengo días de dolor físico en los que no puedo caminar o lo hago con una importante cojera. Pero estoy viva y feliz.

Algunas personas dicen que me he resignado a mi nuevo estilo de vida. No estoy de acuerdo. La resignación sería aceptar mi realidad y ya está. Pero yo intento mejorar mi realidad de manera activa. Esa es la clave, la diferencia. Yo elijo mejorar mi vida cada día, disfrutar de cada uno de sus minutos, incluso cuando tengo dolor. Esa es mi elección. Y es por eso que no soy una víctima y estoy al mando de mi vida.

Me niego a volver a ser una víctima de mis circunstancias. Yo no soy mis circunstancias. Y las circunstancias siempre se pueden cambiar. Yo elijo el placer, no el dolor. Incluso aunque el dolor parezca familiar.

¿Qué eliges tú?

Disfruta de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com


Amigos o conocidos

Sad

Triste

Una de las experiencias más dolorosas en la vida es sentirse decepcionado o traicionado por quien creíamos que era un amigo. Confías en su apoyo y en su amor y, sorpresa, llega una situación en la que hay una incompatibilidad entre vosotros o algo incómodo, una situación en la que vuestros intereses parecen ir en direcciones opuestas y esa persona se vuelve contra ti y se aleja, dejándote solo. O lo que es aún peor, el supuesto amigo te utiliza o se aprovecha de tu amistad para conseguir lo que quiere.

Sí, todos nos hemos visto en esa situación. Todos nos hemos sentido decepcionados por “amigos.”

Pero mi pregunta es… eran verdaderos “amigos” o solo eran “conocidos”?

Friends

Amigas

Todos queremos amigos, todos queremos que nos quieran, es cierto… pero no dejes que los demás te utilicen solo porque quieras sentir que te quieren. Los amigos auténticos o los “Amigos” con A mayúscula son los que te dicen la verdad aunque no quieras oírla; quienes se preocupan por ti sin importarles tu situación económica; quienes van aún más allá por ti; quienes tienen en cuenta tanto sus sentimientos como los tuyos cuando están intentando tomar una decisión; quienes se ríen contigo y no de ti; quienes comparten contigo lo que tienen; quienes se niegan a darte lo que saben que te haría daño aunque lo pidas…  Los amigos se pueden equivocar o no pero siempre harán lo que CREAN que es bueno para ti.

Los amigos te quieren. heart_of_love_201813

Acquaintances? Friends?

¿Conocidos? ¿Amigos?

Mientras que los conocidos con frecuencia solo quieren tu compañía para tener con quién divertirse o te buscan por otros motivos. Tal vez los conocidos se muestren simpáticos y parezcan amigos a un nivel superficial y poco profundo. Debes mirar más allá. Debes preguntarte si esa persona es un auténtico amigo o solo un conocido. ¿Realmente te quiere? ¿Te sientes cuidado y apoyado por esa persona?

Si solo es un conocido (o conocida) no esperes amistad, tan solo compañía. Solo los auténticos Amigos te pueden ofrecer Amistad.

Don't let them hurt you

No les dejes que te hagan daño

No dejes que los conocidos te hagan daño decepcionándote porque tú has cometido el error de esperar que se comporten como Amigos. No son Amigos, son solo Conocidos.

Pero no me mal interpretes, también es bueno tener conocidos cerca. Son perfectos para ir a tomar una copa (o dos) o para compartir planes divertidos con ellos. Pero poco más. No pongas tu corazón en sus manos.

Los Amigos te quieren y a tus conocidos tal vez les caigas bien. Tú tienes la libertad de querer a tu vez a tus Amigos y que tus conocidos te caigan bien. 🙂

Disfruta de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com


Las decisiones de tu Árbol de la Felicidad

El Árbol de la Felicidad

El Árbol de la Felicidad

Tu Árbol de la Felicidad te ayuda a descubrir en qué campos de la vida no estás plenamente satisfecho y a poder tomar el control para corregir esa situación.

¿Cuáles dirías que son los aspectos más importantes de tu vida? ¿Cuáles son las áreas de tu vida que deberían estar llenas de buenas sensaciones para sentirte satisfecho o feliz? ¿Cuáles te harían sentir profundamente desgraciado y descentrado si tuvieras problemas en ellas?

Hagamos un pequeño ejercicio. Por favor, coge una hoja de papel y escribe una lista con los campos o áreas de tu vida en los que debes tener éxito para sentirte feliz. (Observarás que no te estoy pidiendo los campos en los que hoy en día te sientes feliz o triste sino los que tengan el POTENCIAL de hacerte sentir así.) Empezaré dándote un par de ejemplos y a partir de ahí tú terminas tu propia lista personal. Tal vez te gusten mis ejemplos y decidas utilizarlos o prefieras rechazarlos y elegir los tuyos propios. Ambas opciones valen.

Lista de temas o áreas de la vida importantes para mí:

  1. Trabajo
  2. Salud
Una lista

Una lista

Déjame que mencione algunas ideas de temas o áreas que puedes sopesar mientras preparas tu lisa: espiritualidad, amor, amistad, ocio, familia, hogar, diversión, dinero, desarrollo personal, sexo, religión, paz, crecimiento…

No es necesario que escribas algo en cada uno de los diez puestos. Quizá consideres que con menos te basta aunque también es posible que creas que necesitas algunos más. Cada persona es distinta. Pero te recomiendo que intentes no incluir más de 15 a fin de facilitar los pasos que deberás dar más adelante.

Y ahora, prepara tu lista personal.

Pregúntate

Pregúntate

¿Ya está? Bien. Buen trabajo. Ahora echemos un vistazo a cada uno de los puntos, uno a uno. Primer punto de tu lista. Hazte la siguiente pregunta respecto a cada uno de las áreas o temas:

¿Hasta qué punto estoy satisfecho en mi vida con relación a (añade aquí la palabra del tema o área correspondiente, por ejemplo, salud)?

Elige una de estas posibles respuestas: MUCHÍSIMO      NO ESTÁ MAL       REGULAR      NO MUCHO      MUY POCO

Selecciona los puntos cuyas respuestas hayan sido MUY POCO. Esos deberían ser los primeros campos o temas a resolver. Márcate un objetivo para cada uno de ellos y establece y da los pasos necesarios para alcanzarlo, tal y como expliqué en la entrada sobre El Árbol de la Felicidad. http://theoptimistinme.com/2013/12/28/el-arbol-de-la-felicidad/

Cultiva un Árbol de la Felicidad sano, equilibrado y frondoso

Cultiva un Árbol de la Felicidad sano, equilibrado y frondoso

Una vez hayas conseguido ramas fuertes y llenas de hojas en uno de esos temas o áreas, pasa al siguiente tema en la lista con un resultado de MUY POCO. En el momento que tengas ramas fuertes y llenas en cada uno de los temas, vuelve a comenzar todo el proceso analizando y preparando la lista y los objetivos y pasos a seguir pero no establezcas objetivos en ninguno de los campos más de dos veces seguidas; no repitas el mismo tema más de dos veces.

Si de pronto te das cuenta que has seleccionado un mismo campo tres veces seguidas, sáltatelo y márcate un objetivo en el siguiente área que toque según tu lista de temas.

Si no tienes ninguna respuesta que diga MUY POCO en tu análisis, elige los temas con NO MUCHO. El objetivo consiste en llegar por lo menos a REGULAR en cada uno de los temas.

Recuerda. Tu obligación en la vida es ser feliz.

Disfruta de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com