La montaña

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Alguien me empuja. Detengo lo que estoy haciendo y pienso: ‘¡esa persona me ha empujado! No tenía derecho a hacerlo.’ Me siento enfadada. El sentimiento me lleva a pensar… ‘¿Cómo se atreve? ¡Yo no me merezco esto!’ y eso me hace sentir mal tratada. Y entonces me viene a la mente el pensamiento… ‘¡Y ni siquiera se ha disculpado! Tengo todo el derecho del mundo a sentirme enfadada y herida’ Y entonces siento…

Algo ocurre. Miro el hecho que ha ocurrido y lo interpreto basándome en mi propia experiencia personal. Los pensamientos que tengo me llevan a sentir algo. Ese sentimiento provoca más pensamientos en mi cabeza. Los nuevos pensamientos me llevan a otros sentimientos. Esos sentimientos a nuevos pensamientos… y así es cómo nace una historia interminable.

Nuestros pensamientos y sentimientos escalan a no ser que los detengamos o nos ocurra algo que nos distraigan de ellos.

Pero plantéate lo siguiente…. ¿Qué ocurriría si no existiera ese primer pensamiento? No habría sentimiento… ¿Y si dejáramos de pensar en lo que ha ocurrido después del primer pensamiento?

Disfruta de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart


Recuerda, mañana…

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Recuerda que mañana tenemos la edición de CONVERSACIONES CON JESSICA, ese espacio gratuito online donde podéis consultarme vuestras dudas y pedirme ideas o trucos. Para participar, solicítame el enlace de conexión a través de un mensaje aquí o un correo electrónico en jessicajlockhart@gmail.com. Recuerda también que puedes participar desde el anonimato del chat o de la cámara apagada.

Mañana, jueves, 4 de febrero, de 8 a 9 de la tarde, hora suiza. Consulta aquí tu horario local…

Nos vemos y nos oímos para disfrutar juntos de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart


Chute diario

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“Hoy encuentro belleza en cada rincón.”

“Hoy lo disfruto todo.”

“Hoy todas las personas merecen mi amor.”

“Hoy sonrío a todo el mundo.”

Estos son algunos de mis mantras optimistas. Cada mañana, elige un mantra optimista para el día y repítetelo muy lentamente cinco veces; después, pronúncialo cuantas veces puedas durante el día. Ese pequeño recordatorio no solo se convertirá en un importante incentivo sino que te hará sentir feliz cada vez que se convierta en realidad. Además, el mero hecho de elegir el mantra te llena de optimismo y energía de inmediato. Te animo a que lo pruebes.

Disfruta de la vida… de toda ella,

Jessica J. Lockhart