5 razones prácticas para descubrir tu Esencia Personal

Los seres humanos son únicos ya desde el momento de su nacimiento. Los gemelos idénticos, por ejemplo, son personas totalmente distintas desde sus primeras horas de vida, cuando aún no han tenido la oportunidad de aprender ni experimentar nada y desarrollar así sus personalidades. Esa diferencia, esa singularidad, afecta a su manera de ver el mundo y reaccionar ante él. El motivo detrás de este fenómeno es la Esencia Personal; aquello que somos desde nuestro nacimiento, permanece inmutable durante toda nuestra vida y nos confiere nuestro propio punto de vista personal.

Descubrir nuestra Esencia Personal es como abrir una ventana hacia nuestra naturaleza más profunda. Conociendo qué somos, alcanzamos una nueva comprensión que nos puede ayudar a:

  1. Explicar reacciones y sentimientos inesperados: todos hemos conocido alguna vez a alguien por primera vez y nos hemos sentido sorprendidos por las sensaciones inesperadas e inmediatas que hemos sentido, incluso en casos en los que no hemos intercambiado una sola palabra con esa persona. Las emociones así experimentadas de pronto pueden ser muy variadas e ir desde el asco y el rechazo a la atracción e incluso el afecto. Aunque sea la primera vez que conocemos a esa persona, la sensación está claramente ahí. Hasta hoy, no se podía ofrecer ninguna explicación a este fenómeno, pero ahora sabemos que se debe a nuestra Esencia Personal y cómo reacciona ante la de la otra persona. Imagina que tu Esencia Personal sea libertad y la de la otra persona control; ambos lo sentiríais por el mero hecho de que eso es lo que sois en vuestro interior.
  2. Comprender e interpretar eventos del pasado. Algunos de nosotros luchamos durante años por llegar a encontrar significado a eventos de nuestro pasado. Una vez descubrimos cuál es nuestra Esencia Personal, es más que probable que esos eventos queden explicados. Tal vez la persona con la que estábamos interactuando cuando ocurrió el evento había anulado completamente nuestra Esencia Personal o quizá la situación en que estábamos inmersos no encajaba con las características de nuestra Esencia Personal. Descubrir qué somos nos explica muchos de los episodios incomprensibles de nuestras vidas.
  3. Tomar las decisiones correctas. Una vez conoces cuál es tu auténtica naturaleza, tomar decisiones se convierte en una tarea mucho más sencilla. Al comprender qué significa tu Esencia Personal, tomarás entonces las decisiones que mejor encajen o no con tu naturaleza interna, por lo que te resultará más fácil y evitarás fracasos y decepciones. Un ejemplo sería el de una persona cuya Esencia Personal sea luz; esa persona siempre debería optar por las opciones que le den más luz y evitar las más oscuras.
  4. Recarga tus niveles de energía. Volver a tu Esencia Personal es como volver a conectarte a una fuente inagotable de energía. Al retornar a ella de manera consciente, todo tu sistema se siente recargado y listo.
  5. Adapta tu vida al ser que realmente eres. Una vez comprendes las características de tu Esencia Personal, de inmediato cambias aquello que no encaja con ella en tu vida porque deja de tener sentido. Eliminas lo que va en contra de tu naturaleza más profunda y buscas lo que la apoya, creando así una vida que encaja mucho mejor con quién realmente eres. La vida se convierte de esta manera en una tarea mucho más sencilla.

Estas no son más que 5 de las muchas razones por las que todas las personas deberían descubrir su Esencia Personal. Os animo a todos a buscar la vuestra con un profesional especializado en esta búsqueda, puesto que encontrarla solo aporta ventajas y poder. Conócete a ti mismo… desde el auténtico comienzo 😊

Disfruta de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Suscríbete a mi boletín mensual y sígueme en las redes sociales    para recibir más ideas e información sobre la humanología, el coaching en optimismo® y la esencia personal®.


¿Pasado, presente o futuro?

2

Vivir en el pasado significa sufrir, culpar, lamentar o victimizar. ¿Cuál o cuáles estás haciendo tú? Al volver constantemente a experimentar de nuevo tus viejas historias de antes, recreas el dolor o la tristeza que provocaron originalmente. Cuando estás en el pasado, sea lo que sea que está ocurriendo en el presente tú no lo puedes experimentar porque no estás ahí…

Vivir en el presente significa experimentar todo lo que es aquí y ahora. Incluso cuando la situación no es bonita, vivirla en el aquí y en el ahora te hará sentirte vivo. Huir al pasado o al futuro para evitar lo que está ocurriendo en el ahora te privará de sentirte vivo y solo ocultará la realidad que es. No significará que no esté ocurriendo, solo que tú no estarás aquí para vivirlo.

Vivir en el futuro significa preocuparse o soñar y crear expectativas que nunca llegarán a ser cómo las estás imaginando. La vida siempre te sorprende, ¿o no? Quienes viven en el futuro tienden a creer que sus días serán más felices o que se sentirán más realizados cuando consigan la meta que se han marcado. En lugar de disfrutar del trayecto y de lo que están viviendo ahora, tienden a dedicar la mayoría de sus pensamientos a pensar o preocuparse con lo que pueda llegar a ser.

Como es habitual, tú eliges. ¿Dónde prefieres vivir?

Disfruta de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com


Los sentimientos pertenecen a nuestra esfera personal

img_8110

¿Qué película te cuentas? de Jessica J. Lockhart

‘Los sentimientos forman parte de tu esfera persona. Nadie te puede hacer sentir nada hacia ellos. Sientas lo que sientas, no tiene nada que ver con su comportamiento o con sus acciones.’ Ya sé que quizá te sorprendan mis palabras. No reflejan lo que suele decir o creer la mayoría de la gente. Pero sigue leyendo un poquito para que te las pueda explicar, ya que tengo un importante regalo que darte.

Crecemos aprendiendo que los demás son responsables de nuestros sentimientos. Pasamos la vida mirando a los demás para decidir cómo debemos sentirnos. Si estoy molesta es porque X me ha hecho algo. Si estoy contenta es porque Y lo ha provocado. Pero yo no estoy de acuerdo con esa lección. Yo no creo que nadie tenga la capacidad de hacernos sentir nada. Creo que somos los dueños absolutos de nuestros sentimientos. Elegimos cómo nos sentimos respecto a lo que ocurre.

Cuando alguien hace algo, está en nuestras manos interpretar esa acción como algo dañino, neutral o positivo. Tomamos esas acciones y las estudiamos sobre la base de nuestro conocimiento y de nuestras experiencias anteriores. Entonces, de forma muy rápida y subconsciente, decidimos qué quieren decir. Imagina que tú has crecido creyendo que ese comportamiento específico es negativo; sentirás una reacción negativa en tu interior. Pero si otra persona ha tenido unas experiencias en la vida que le han enseñado que ese mismo comportamiento es positivo, sentirá una reacción positiva en su interior. Por lo tanto, no son el comportamiento, la acción o o el acontecimiento en sí mismos los que provocan nuestra reacción, sino nuestras experiencias y nuestro conocimiento previos, que determinan cómo nos vamos a sentir respecto a ellos.

Todos nacemos sin preconcepciones. Si un bebé solo recibe abusos, tal vez crezca buscando abusos como forma de afecto, lo que constituye un ejemplo muy extremo de este proceso.

Aprendemos: ‘esto es bueno, esto es malo.’ Y entonces sentimos aquello que hemos aprendido a sentir. Cuando alguien hace algo que creemos que debería hacernos sentir de una cierta manera, les hacemos responsables de nuestros sentimientos; les “culpamos” de ellos cuando, en realidad, es nuestra forma de interpretar sus acciones lo que provoca nuestros sentimientos. La misma acción que hoy nos hace sentir bien, tal vez nos haga sentir fatal dentro de 10 años, si nuestra experiencia en la vida nos enseña una perspectiva diferente. Si quieres ver a qué me refiero, echa la mirada atrás. ¿No hay nada que antes te pareciera “malo” o “negativo” que hoy consideres “bueno” o “positivo”?

Te animo a que tomes el control de tus sentimientos. Solo te pertenecen a ti. Nadie tiene ningún poder sobre ellos. 

Imagina que alguien te diera una bofetada. Será elección tuya cómo la interpretas. Nos enseñan a pensar algo parecido a, “esa persona me ha hecho daño.” Lo que yo te propongo, en su lugar, es que te plantees algo más parecido a “siento… por la acción de esa persona.” Tú eres quién siente; tú eres quién interpreta; es tu decisión. Deja de dar el poder a los demás. El poder te pertenece a ti, solo a ti. 

Pero malo es malo,’ tal vez me digas. Este es el regalo que te entrego. Hagan lo que hagan los demás, depende de ti tomártelo de una manera que te dé poder. Incluso aunque una acción determinada sea mala, tú puedes elegir tomártela como una lección o como el detonante para hacer algo en lugar de solo sentir dolor o daño. Toma la responsabilidad de tus sentimientos, poséelos completamente, y tendrás poder sobre una importante parte de tu vida. 

Disfruta de la vida, de TODA ella,

Jessica J. Lockhart – humanología

www.jessicajlockhart.com