Los elementos de la humanología

La humanología es la disciplina que trabaja con y para los seres humanos. Ofreciendo una explicación integral y a la par flexible de la naturaleza profunda de los seres humanos, la humanología nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos, a los demás y al mundo que nos rodea. Como disciplina, la humanología se alza sobre el conocimiento académico y científico de muchos otros campos y se equilibra con la experiencia vital del humanólogo profesional. Así, la humanología aborda al ser humano como entidad completamente única y compleja y adapta sus herramientas, estrategias, métodos y enfoques según resulte necesario. El trabajo de un buen humanólogo variará dependiendo de las necesidades y de la esfera personal de cada cliente.

Existen ciertos grupos de herramientas o métodos aplicados en humanología que se centran más en ciertos tipos de situaciones o problemas. Mencionemos tan solo unos pocos:

  • Coaching en optimismo®: metodología diseñada y desarrollada por la humanóloga Jessica J. Lockhart para ayudar a los seres humanos a recuperar la energía, el empuje y la motivación que el tiempo nos va robando. En ocasiones la vida nos puede hacer sentir atascados, atorados, dándonos la sensación de que ya no nos queda energía suficiente para emprender ningún cambio ni abordar ninguna tarea. Esta metodología nos ofrece no solo una explicación de los motivos por los que nos encontramos en este tipo de situaciones, sino también las herramientas y pasos inmediatos y a largo plazo que nos permiten recuperar nuestro empuje y mejorar nuestro estado de ánimo.
  • Esencia Personal®: los seres humanos ya somos únicos al nacer, tal y como atestiguan los padres de gemelos idénticos. Nada puede realmente explicar esa singularidad excepto la esencia personal, la naturaleza más profunda de cada ser humano. La humanóloga Jessica J. Lockhart diseñó un método para ayudar a sus clientes a descubrir cuál es su esencia personal, cómo utilizarla y cómo afecta a cada aspecto de sus vidas: desde su manera de verla hasta sus reacciones emocionales ante otras personas y eventos.
  • Coaching: una completa caja de herramientas para ayudar a los seres humanos en sus procesos de introspección y búsqueda de nuevos enfoques para resolver situaciones.
  • Mentoring: guiar al cliente ofreciéndole un mapa paso a paso de cómo  llegó el humanólogo hasta donde el cliente busca llegar.
  • Programación neurolingüística: comprender y reprogramar ciertos mensajes del cerebro humano.
  • Enseñanza: tradicional transmisión de conocimiento de un ser humano a otro.
  • Otros: cualquier método o herramienta que nos ayude a comprendernos y avanzar. Algunos ejemplo son: psicología positiva, filosofía, neurociencias, atención plena y muchos, muchos otros.

La humanología ayuda a las personas a abordar sus situaciones o problemas desde cualquiera de estas perspectivas o desde cualquier combinación de las mismas. Dependiendo de cuál sea el tema, el humanólogo ofrecerá al cliente herramientas específicas que se centren en posibles avances o soluciones. Si el humanólogo solo ofreciera un tipo de herramienta, pongamos por caso el mentoring, aquellos clientes que necesitaran otra herramienta seguirían atorados en su situación. Ese es el motivo por el que la humanología resulta tan integradora y amplia.

Descubre la humanología y qué puede hacer por ti y por otras personas.

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora de éxito y reconocida conferenciante internacional. Síguela aquí:

 


Humanología u otros métodos

Trabajo con muchos tipos de personas que vienen a mí para buscar que les guíe en campos muy dispares de la vida: algunos necesitan una perspectiva nueva, otros quieren comprender su realidad y aún los hay que persiguen cambiar su situación presente. Sus problemas son diferentes, al igual que lo son ellos. ¿Por qué ofrecerles, entonces, el mismo tipo de solución? No hay UNA solución para todo. La humanología así lo comprende.  La humanología aborda a cada ser humano de manera integral y completa, a la par que de forma única y personal. Cada ser humano se contempla desde su singularidad única.

El coaching, el mentoring, la psicología, la filosofía, la enseñanza… son solo algunos de los métodos y fuentes utilizados por los humanólogos profesionales cuando trabajan con sus clientes. No todo el mundo necesita las mismas herramientas. Los clientes a veces necesitan un tipo de herramienta, de enfoque o de método, y otro diferente más tarde. Un auténtico humanólogo los puede ofrecer todos… y muchos más.

Es como enseñar un segundo idioma… no todas las personas aprendemos de la misma manera. Todos tenemos nuestra propia estrategia natural de aprendizaje. Si un profesor solo puede ofrecer un método didáctico, solo algunos de sus estudiantes podrán aprender. Los demás se sentirán frustrados e incluso llegarán a rendirse. Un verdadero profesor dominará una variedad de métodos para ayudar a todo tipo de alumnos ofreciéndoles lo que DE VERDAD necesitan para aprender. La humanología es así: ayuda a cada ser humano teniendo en cuenta su singularidad y ofreciéndole todo tipo de soluciones y enfoques.

La humanología va más allá que otras disciplinas al comprender profundamente nuestra humanidad y ofrecer a cada ser humano una amplia y variada caja de herramientas llena de soluciones y metodologías diferentes.

La humanología aplica un modelo general del ser humano que nos ayuda a comprender a todas las personas. Basado en los cuatro elementos básicos del ser humano, el modelo actúa como marco dentro del cual se pueden aplicar e implantar todas las herramientas, estrategias, métodos e instrumentos. Comprender esos cuatro elementos nos ofrece la clave para comprender a todos los seres humanos. Los cuatro elementos son: la Esencia Personal®, las Creencias, la Visión del Mundo y la Esfera Personal. Basado en todos mis estudios y experiencias, este marco resulta único y profundamente exacto. Descúbrelo y comprende sus componentes para entenderte mejor a ti, a los demás y al mundo que te rodea.

La humanología trabaja entonces con el ser humano sobre la base de esos cuatro elementos. Juntos, el humanólogo y el cliente exploran diferentes maneras de ayudar al ser humano a alcanzar cualquier meta que se proponga. Se ponen a disposición del cliente una multitud de técnicas y métodos, tales como (aunque no limitadas a…):

  • Coaching en optimismo®: para recuperar la energía, el empuje, la motivación o el optimismo que la vida le ha ido robando al cliente.
  • Coaching de desarrollo personal: para ayudar al ser humano a descubrir y conocer sus recursos personales y usarlos mejor.
  • Mentoring, consultoría, enseñanza: para guiar al cliente a fin de que aprenda y adquiera los recursos que necesita o de que aún carece.
  • Programación neurolingüística: para ayudar al cliente a manejar sus recuerdos y abordar el futuro desde una nueva perspectiva.
  • Atención plena (Mindfulness): para ayudar al cliente a anclarse en el aquí y en el ahora.
  • Psicología positiva: para ayudar al cliente a alcanzar una visión más feliz de su vida o de sus circunstancias.
  • y muchos otros…

La humanología es, por consiguiente, una disciplina única que trabaja con y para los seres humanos, ayudándoles a comprenderse y a comprender a los demás y el mundo que les rodea y combinando conocimientos académicos y científicos con una profunda experiencia vital.  Los humanólogos están ayudando a muchísimas personas de todo el mundo hoy y abriendo nuevas vías de estudio, investigación y comprensión del ser humano. La humanología pronto se convertirá en la disciplina de estudio del ser humano.

Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora y renombrada conferenciante internacional. Síguela aquí:

Humanología – una historia

John se sentía muy mal. Estos últimos meses nada parecía salirle como él quería. No solo tenía problemas con su superior y dos de sus colegas en la oficina, sino que su mujer le había amenazado con el divorcio si las cosas no cambiaban por completo y de inmediato.

Tras casi diez años trabajando para una pequeña aerolínea internacional, John había recibido un ascenso. Esperando disfrutar de los mejores años en su carrera, pronto descubrió que sus opiniones chocaban frontalmente con las de su jefe, quien ni siquiera reconocía sus sugerencias, sus propuestas ni sus ideas. Además, algunos de sus antiguos compañeros consideraban que su nombramiento había sido un gran error porque, en sus propias palabras, ‘él no representaba realmente la misión de la empresa y no comprendía lo suficiente su cultura.’

John era uno de los pocos extranjeros que trabajaban en aquella compañía. Habiendo emigrado desde su país natal con su familia, se había dedicado a ascender por la escalera empresarial en un intento de garantizar su estabilidad y su seguridad. Aunque se había esforzado al máximo para conseguir aquel ascenso, su mujer estaba comenzando a resentir tanta devoción profesional. Y entonces, hacía solo unos meses, de pronto se sintió enfermo. Comenzó a padecer una incontrolable ansiedad y repentinos ataques de pánico. Al principio buscó la ayuda de un médico que quiso recetarle fármacos. John se negó porque estaba convencido de que en realidad no padecía ninguna enfermedad, sino que tan solo estaba cansado. Visitó después a un psicólogo pero tras varias semanas de  sesiones dedicadas a trabajar con su ansiedad seguía sin respuestas, por lo que decidió contratar un coach. Algunas de las herramientas de introspección de aquel último profesional ayudaron a John a comprender parte del estrés que estaba sufriendo. Sin embargo, en cuanto salía de sus consultas, la duda le invadía de inmediato una vez más. ¿Qué podía hacer? ¡No parecía existir nadie capaz de ayudarle!

Una mañana, una de las secretarias le descubrió fuera del edificio de las oficinas, sudando y temblando agitadamente, presa del miedo y de la preocupación. ‘¿Se encuentra usted bien?’ le preguntó ella con un deje de timidez. Al ver que no respondía, la mujer abrió su bolso con decisión y le entregó una tarjeta de visita diciéndole, ‘tal vez este hombre le pueda ayudar.’ John miró el pedazo de papel y leyó: ‘James Urbin, Humanólogo. Mi misión es ayudar a los seres humanos.’

Aquella misma mañana, desesperado, John llamó al humanólogo, quien le explicó que su trabajo consistía en ayudar a las personas a alcanzar la felicidad, fuera cual fuera el significado que cada ser humano diera a ese término. Añadió que utilizaba una amplia mezcla de métodos, estrategias y herramientas de campos como el coaching, la lingüística y muchas otras disciplinas combinándolas con sus propia y profunda experiencia de vida.

John pronto aprendió a comprenderse no solo a si mismo, sino también los comportamientos de los demás y porqué estaba teniendo tantas dificultades. Cuestionó y cambió algunas de sus creencias, entendió cuáles eran sus necesidades básicas y  que estaba utilizando máscaras en sus  interacciones profesionales y personales. Su percepción de los seres humanos cambió profundamente y adoptó nuevas perspectivas y creencias que le permitieron ampliar su visión personal del mundo. Como resultado de todo ello, su comunicación con su jefe y sus compañeros mejoró con rapidez, al igual que lo hizo su relación con su esposa. Comprender su propia humanidad y la de los demás se convirtió en la clave que necesitaba para desbloquearse y mejorar su rendimiento general en la vida y en el trabajo.

La humanología trabaja con y para los seres humanos en cada aspecto de la vida. Descúbrela.

por Jessica J. Lockhart – humanología – www.jessicajlockhart.com

Jessica J. Lockhart es humanóloga, autora de 4 libros y reconocida conferenciante internacional. Síguela aquí