¡Detente y ámate!

¿Con cuánta frecuencia te criticas o castigas por no ser “perfecto” o “lo suficientemente bueno”? ¿Cada día? ¿Cada Semana? ¿De vez en cuando? ¿Cuán persistente es esa vocecita que oyes en tu cabeza y que te recuerda cuáles son tus errores, tus fallos, tus defectos o tus faltas? ¿Hasta qué punto te muestras dispuesto a escuchar a los demás, amigos y enemigos, cuando te juzgan o de alguna manera te desaprueban? ¿Cuántos son los días en los que te miras en el espejo e intentas evitar verte de verdad?

 

Read More