Tu casa más personal

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Vives dentro de tu cuerpo como vives dentro de tu casa. Tu cuerpo acoge a tu auténtico yo. Tú no eres tu cuerpo. Incluso cuando el cuerpo falla, tú sigues dentro de él, sintiéndote plenamente vivo.

Las personas usamos nuestras casas de maneras diferentes. Algunas personas las cuidan mucho y otras las descuidan e incluso las maltratan. Algunas personas las valoras y otras ni siquiera piensan en ellas.

Algunas personas se esconden dentro de sus casas. Otras se esconden dentro de sus cuerpos y los utilizan como una pantalla para evitar que los demás puedan ver al auténtico ser que se oculta en su interior.

Algunas personas cuidan mucho de su casa y se enorgullecen de que otros la admiren. Algunas personas cuidan mucho de sus cuerpos y también se enorgullecen cuando otros lo admiran.

Algunas personas odian estar en casa e intentan pasar el máximo tiempo posible fuera de ella. Algunas personas odian estar en sus cuerpos e intentan estar fuera de ellos utilizando drogas y otras sustancias.

Algunas personas solo piensan en sus casas cuando tienen algún problema. Algunas personas solo piensan en sus cuerpos cuando enferman.

Algunas personas no tienen casa y viven en la calle. La calle se convierte en su hogar. Algunas personas viven fuera de sus cuerpos, centrándose en lo que hay fuera de él y no experimentando la vida en el interior. Solo miran hacia lo que hay afuera, solo valoran lo externo y meramente experimentan la vida exterior. En esos casos, es como si sus cuerpos no existieran. Ocultan sus auténticos seres tras la parafernalia exterior.

Algunas personas aman sus casas y las convierten en lugares acogedores y llenos de amor en los que estar y recibir a los demás. Algunas personas aman sus cuerpos y los convierten en contenedores acogedores y llenos de amor para quienes verdaderamente son.

Algunas personas destrozan sus casas y las maltratan, permitiendo que se pudran o se caigan a pedazos. Algunas personas también maltratan sus cuerpos.

Y tú, ¿cómo tratas tu casa? ¿Qué sientes por ella? ¿Cómo la cuidas?

¿Cómo tratas a tu cuerpo? ¿Qué sientes por él? ¿Cómo lo cuidas?

¿Cuidas de tu casa pero no de tu cuerpo? ¿Cuidas entonces de tu casa exterior pero no de la casa de tu ser?

Disfruta de la vida… de toda ella, J.

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