Tú eliges…

Give yourself permission

¿Qué significa para ti la felicidad? Probablemente no signifique lo mismo que para mí. Todos respondemos de manera diferente cuando se nos pregunta qué es la felicidad. Déjame que te diga qué significa para mí y por qué te pido que siempre busques una fuente de felicidad. Para mí, la felicidad significa sentir que mi vida merece la pena ser vivida; que merece ser experimentada en toda su gloria, con todos sus momentos buenos y malos, con todas sus lecciones y todos sus placeres. Sin embargo, también creo que la felicidad se elige.

A veces, la vida llena nuestro camino de dolores y desafíos inesperados. Sufrimos y nos sentimos dolidos, cansados, desesperanzados o incluso desesperados. Podría parecer que la vida se dedica a apilar un desafío tras otro. Crece el dolor, la preocupación nos engulle y el estrés de todo ello parece superarnos.

Es entonces cuando podemos elegir. Podemos optar por centrarnos solo en nuestros problemas y en nuestro sufrimiento y dejar que controlen qué sentimos y qué vivimos; dejar que nos ahoguen y nos aplasten. Podemos dejar de luchar y alejarnos flotando hacia las profundidades de la desesperación, guiados por nuestro propio drama. Esa es una opción.

También podemos elegir intentar encontrar una fuente de felicidad en mitad de todo ello; algo que nos anime o que nos brinde un poco de la esperanza que tanto necesitamos. Podemos optar por iluminar nuestros oscuros días aunque sea levemente buscando una fuente de felicidad que nos dé el respiro que nos hace falta. La fuente de felicidad podría vestirse de paz, de amor, de alegría, de liberación o de cualquier cosa que nos devolviera el equilibrio suficiente a nuestras vidas como para seguir sintiendo que merecen la pena ser vividas. La felicidad para mí no es una cuestión solo de alegría o risa. La felicidad viene de muchas fuentes diferentes y tiene como resultado que nos sintamos felices de estar vivos.

El mero hecho de buscar una fuente de felicidad en mitad del dolor o de la tristeza nos distrae y nos ayuda a reposar unos instantes nuestras mentes atormentadas. Encontrar la fuente de la felicidad le da a nuestro espíritu el descanso que tal vez necesite para recuperar su equilibrio.

La próxima vez que sientas que la vida te está ahogando, elige conscientemente buscar una fuente de felicidad. Una fuente auténtica. Disfruta de la búsqueda y déjate envolver por la felicidad una vez hayas alcanzado tu objetivo. Después vuelve a mirar tu vida. ¿Quién sabe? Tal vez no te parezca tan terrible como antes.

Disfruta de la vida, de toda ella.

Jessica J. Lockhart